Perdón, no tengo espacio para tu arrepentimiento

Si yo fuera tú, estaría igual… Buscándome, corriendo detrás de mí, tratando de encontrarme en cada fiesta, reaccionando a mis historias de Instagram. Pero la ventaja es que, yo soy yo, y tú fuiste quien perdió aquí.

Si yo fuera tú, también estaría arrepentida, porque, como dicen por ahí: Hay personas que solo pasan una vez en la vida. Y una de esas personas soy yo. Y si piensas que regresar con la promesa de que has cambiado hará que quiera recargarme en tu hombro de nuevo, lamento decirte que no, no lo quiero.

¿Te acuerdas de mis mensajes de buenos días? Seguro sí, porque ahora te das cuenta que conmigo los días eran buenos; que el amor verdadero cobija cada que se sueltan las heladas y llueve sobre mojado. No digas que me extrañas cuando te extendí mis brazos y, lo único que hiciste fue lanzarme una puñalada por la espalda.

Definitivamente no me gustaría ser tú, no me gustaría ser una mentirosa con doble vida; no me gustaría decirle a alguien que le quiero para después ahogarme en shots de tequila y, terminar con una persona desconocida. No quisiera saber que perdí a quien me veía como maravilla a pesar de ser simples ruinas.

No me digas que te duele perderme, porque no te dolió terminar en el motel con alguien más. No digas que te duele verme partir, porque cuando me tuviste, no me apreciaste. Y yo, como buena obra de arte, necesito que me aprecien con detenimiento, que me mantengan intacta del polvo, del daño.

Te perdono, sí, pero no olvido. No olvido las noches de desvelo por no tener noticias tuyas, por provocarme ansiedad y destruir mi paz mental. No olvido las veces que llamé y no respondiste, las heridas hechas, las cicatrices no me lo permiten.

Anda, vete ya. Aprende la lección de una buena vez. Yo no regreso a un lugar en donde sentí más frío, que alegría. Yo no me quedo en donde no me dan mi lugar. Perderte a ti, me hizo ganarme a mí misma de nuevo, y como yo si valoro las cosas buenas en la vida, prefiero quedarme con lo que construí sola mientras tú estabas ocupado prefiriendo a otras personas.

Yo no regreso. Yo no miro atrás. Yo no me quedo en el lamento. A mí me gusta vivir la única vida que me concedieron siendo yo, brillando. Así que no te tomes a molestia, regresa las flores, regresa los regalos, borra los mensajes, elimina mi número. Aprende de tus errores, recoge tu miseria, pon orden, y si vuelves a encontrarte a alguien especial, no vuelvas a revolcarte en la misma mierda.

Texto de Arte Jiménez

Instagram @artejimenez

Facebook Arte Jiménez

Fotografía de David Calderón

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Author: Mujereologia

El blog que vino a revolucionar la vida de las mujeres, el guilty pleasure de los hombres.

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