Decidí no tener citas románticas a menos de que llegara alguien sumamente especial

Llevo un año soltera. Este ha sido el plazo de tiempo más largo que he durado sin un interés romántico. Antes, yo solía tener una cita a los tres días de haber terminado con alguien, ahora todo es distinto. Puedo justificar el primer par de meses con el argumento de que estaba de luto por la pérdida de una relación que me logró cambiar en distintos aspectos; puedo decir que hasta ese punto todo se trataba de sentirme mejor ante la idea de que alguien tan importante para mí, había dejado de ser parte de mi vida. Los demás meses transcurrieron con rapidez por la universidad, la tesis, y el estrés de lidiar con conflictos familiares; en este tiempo no me percaté de todo lo que realmente ha estado sucediendo, hasta hace poco. La realidad no siempre es lo primero que notamos, a veces necesitamos distancia, tiempo, paciencia, y un momento de inesperada contemplación en el cual nos damos cuenta que nada era como pensábamos.

Uno termina una relación queriendo divertirse, conocer, experimentar, pues total… Uno está joven. Cuando terminé con mi ex pareja fue de mutuo acuerdo: ambos teníamos que tomar direcciones distintas para poder seguir creciendo individualmente, así que nos despedimos emocionados por un destino lleno de posibilidades. Yo, por mi parte, me sentía extraña porque sabía que podía estar con cualquiera, pero no con él, y por primera vez eso me hizo eco como nunca. Salí de viaje, pasé el verano haciendo amigos, y aprendiendo a vivir sola; algo completamente normal para la etapa post ruptura. Yo estaba bien.

Llegó el primer hombre interesado con la suficiente valentía de invitarme a salir, le dije que no, que solo podíamos ser amigos, y así fue. Comencé a conocer a otro tipo de hombres, unos muy cultos, otros superficiales, otros simpáticos, alegres, inteligentes, patanes, y era la primera vez que todos corrían a mí con sus sonrisas pensando que yo iba a enamorarme completamente de ellos, pero no fue así, cada uno terminó siendo un amigo para mí. En el fondo quería salir con alguien, pero cada vez que estaba con alguno de ellos, no me hallaba yo, ni los hallaba a ellos, hallaba un montón de excusas que nos orillaba a llevar la relación al nivel de amistad, nada más.

Soy ser humano, por supuesto que sentí atracción por algunos de ellos, y por supuesto que mis hormonas se alborotaban un poco si alguno se me acercaba, pero esa es la cuestión… Creo que la hormona es sumamente fácil de alborotar, pero cuando existe una persona que te sacude la existencia completa, eso es lo difícil de encontrar. Yo lo había encontrado en mi relación pasada, yo extrañaba despertar con alguien, no dormir con alguien, pero aun no lo sabía.

Seguí con mi vida, con mis múltiples aventuras y salidas nocturnas que terminaban en amanecer. Yo me encontraba viviendo mi vida, disfrutándola, recordando que realmente soy un buen partido, y que simplemente había pasado un tiempo perdida. Maté el tiempo con entretención hasta reencontrarme con mi ex pareja. Era una noche cualquiera en una fiesta cualquiera; lo vi hablando con su gran amor de la preparatoria, y dentro de mí aparecieron cientos de pensamientos; me daba gusto que estuviera con ella, que hablaran, que se sanaran las heridas, pero al mismo tiempo recordé todo lo que vivimos y me inundó un sentimiento extraño, un sentimiento que mi sistema operativo no reconocía.

Me lo volví a topar otro par de ocasiones, provocando en mí siempre la misma sensación que no podía descifrar. Entonces comprendí lo que todo mundo me dice, que hay puertas que se quedan abiertas y por eso nos entra el frío de pronto; que existen presencias que viven en silencio a lo largo del tiempo; que hay amores que el tiempo realmente no reemplaza, y que mucho menos, olvida. La realidad es otra, la realidad no es que haya terminado la universidad y mi vida se haya vuelto un revoltijo, la realidad es que es un revoltijo porque aun existen secretos que guardo debajo de la lengua.

Reconocer los sentimientos es algo que hace un torpe borracho o un valiente luchando sus últimos minutos; no estoy ebria ni estoy muriendo, pero creo que es importante reconocer que he cometido el error de llamar “amor” a la acción de excavar en el alma de los demás con la esperanza de encontrar una semilla suya, una partícula semejante a su naturaleza, para entonces trabajarla y avivar sentimientos por alguien que simplemente se parezca a él.

Y después de todo supongo es así, he pasado un año soltera porque de todas las oportunidades que tengo ninguna me lleva a él. Ya nos divertimos, ya conocimos, ya experimentamos, porque total… estamos jóvenes, ¿pero el amor para cuándo? ¿Para después? ¿Para cuando nos encontremos casados, con hijos, y distintos? Tal vez así sea, tal vez no, tal vez no sabemos nada.

Lo que sí sé hoy con certeza es que no necesito tomarme una botella completa ni fumar de su cigarro, lo único que necesito es decirlo… No podía descifrar lo que sentía porque tal vez era inútil reconocer que lo extraño, y aunque yo pase una vida jurando querer a alguien más, en las noches, cuando algo malo o bueno suceda, siempre será la persona con quien desearía compartirlo toda una vez más. Y que este año, sin haberlo querido así, recordé que puedo ser libre, pero que cualquier día elegiría ser libre con él.

Texto por Arte Jiménez

Author: Mujereologia

El blog que vino a revolucionar la vida de las mujeres, el guilty pleasure de los hombres.

5 thoughts

  1. Jamás había leído algo que me hiciera sentir que yo era parte de las líneas siempre que leó puedo imaginarme a alguien más viviendo esto. Y con ello la protagonista fui yo 💔 Gracias por compartirnos esto.

  2. Amiga, ser libre es aceptar eso que tanto te costó y aún así seguir adelante. Ojo que cada amor es diferente y hay alguno que siempre siempre va a formar parte de nosotros y va a dejarnos en velo esperando… pero es realmente lo correcto para tu ser estar a la expectativa de si en un futuro se vuelven a cruzar sus caminos? Porqué no animarse y mirar con otros ojos? Imaginar a otro ser a tu lado que te ofrezca otras cosas aún mejores y mas acordes al momento?

  3. Que hermosa historia, algún día encontare a la persona correcta, que haga que mi vida sea especial. Hace poco rompí una relación, y mientras con atención leía pensaba en el. Pero cuando termine me di cuenta que no es el por que simplemente fui infeliz, por el simple hecho de que yo, lo quise así, ahora soy completamente feliz por que ahora a lo que me aferro es a mi fe y a lo que yo como mujer puedo realizar, no a otro ser humano que esta roto por su pasado, ya no me preocupo cada fin de semana, cada día a coserlo.

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