Querido futuro amor: no quiero perder más tiempo.

Quizás haya sido el tiempo desperdiciado en relaciones vacuas, con personas que en vez de alimentar mi alma, la fueron desgastando; tal vez cometí el grave error de dar todo por personas que tenían otros intereses, menos quedarse; año con año fui vaciándome, acabándome, terminándome, y ahora no soy más que un cúmulo de preguntas sin respuesta. Estoy estancada y hoy más que nunca me pregunto si algún día todo se volverá a sentir con el mismo brillo, con la misma textura que erizaba mi piel.

He escuchado a mis amigas hablar, decir “voy bien con él, a ver qué pasa” sin emoción alguna, las he escuchado hablar de sus parejas como hablan de cualquier mañana rutinaria de un Domingo, yo no quiero eso, yo quiero sentir un amor indomable, y que alguien lo sienta por mi, pero… Aquí estoy, con un pasado mal trabajado, donde tuve miles de errores, donde hice y deshice, lleno de saludos y despedidas, y he aprendido que son cosas de la vida, pero no me puedo permitir seguir así, sin saber comprometerme y tomar en serio a las personas; tampoco puedo seguir alejándome de todo, manteniéndome a salvo del dolor, pero lejos de volver a sentir un poco de felicidad a lado de alguien.

Querido futuro amor, soy un total desastre, crecí ilusionándome y temo no reconocerte entre la multitud gracias a esta mala costumbre mía de alejar a las personas, de herirlas, lastimarlas, y todo por mi cobardía, porque a pesar de anhelar tanto la compañía de alguien, no soy capaz de dar más, supongo que es porque me cansé de darlo todo y que nadie me diera un poco más de ellos, nunca he sido prioridad, ni tampoco he sido quien abre la puerta y recibe un arreglo de flores. Querido futuro amor, estoy trabajando duro en ser una mejor persona, en crecer y convertirme en una mejor versión de mí misma para que entonces, cuando te encuentre, me encuentres entera. No, no quiero que recojas los pedazos, quiero hacerlo yo, y que cuando llegues, sepas cuidar lo frágil que soy, incluso cuando aparento ser fuerte. Ya ves, aprendí a esconder muy bien el dolor.

No sé donde estés, no sé si ya nos topamos en la calle o en algún rincón, lo que sí sé es que muero por desvelarme platicando contigo, escuchando tus anécdotas, tus sueños. Quiero saberlo todo de ti, hasta los apodos que tu mamá te dice y que nadie más sabe, quiero presentarte a mi familia, poder invitarte a la comidas de lo sábados; hablar de cosas importantes, política, cultura, sexo, música, y nuestra tesis. Más que nada, quiero volver a sentir que puedo ser yo misma, quiero volver a emocionarme; ser un total hielo y sentir que puedo dejarme llevar en el momento en el que sienta el calor de tus brazos y tu cariño, y yo no tenga más opción que derretirme. Querido futuro amor, no quiero nada a medias, ya no estoy para juegos, ni acertijos, quiero sentirme amada, deseada, valorada.

Querido futuro amor, no quiero perder más tiempo, no quiero volverme a perder yo misma , ni tengo tiempo para perder a alguien más, solo quiero tener el tiempo para luchar por algo, y que alguien luche por mi.

Texto y fotografía por Arte Jiménez

Anuncios

Autor: Mujereologia

El blog que vino a revolucionar la vida de las mujeres, el guilty pleasure de los hombres.

One thought

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s