Y por eso Playboy nunca me pareció «sexy».

No quiero sonar aguafiestas pero… Playboy es una basura y siento que tenemos que hablar de ello.

¿Quién no ha visto o leído una revista Playboy? Todo mundo identificamos su logo, sabemos quién es Hugh Hefner, o más bien, creemos saberlo. Tenemos imágenes de un reality show que salió al aire hace algunos años, en donde él y sus novias parecían vivir la gran vida; coches de lujo, eventos sociales, una mansión; muchas mujeres; todo el poder; toda la influencia, pero, ¿qué pasaba detrás de aquella pantalla? Quisiera empezar diciendo que esta revista de contenido para adultos le debe su fama a menores de edad, fotografías publicadas sin el consentimiento de artistas famosas, la explotación y la misoginia. No quiero basar este artículo en prejuicios, sino en hechos, en cuestionar lo que consumimos para así entender la importancia de empezar a crear nuevos espacios. No importa que la revista haya hecho un «rebranding», importan sus bases, su historia y los casos reales por los cuales debió de ser un medio que sufriera repercusiones legales, pero que, hasta hoy en día, siguen impunes.

Playboy fue fundada en 1953 por Hugh Hefner, un tipo que había trabajado en la revista Esquire pero renunció después de no recibir un aumento. Al salirse logró recaudar unos $8,000 dólares para empezar su propia revista. Su primera portada: Marilyn Monroe. Para entender porque digo que Playboy es una basura, tenemos que irnos al detrás de cámaras. El motivo de que Marilyn, la estrella del momento, apareciera en la portada fue con la intención de asegurar el éxito de la revista. Lo que muchas personas no saben es que esa fotografía y otras de esa misma sesión no habían sido tomadas para la revista, sino que, Hugh Hefner decidió indagar en el pasado de la actriz, encontrando las ya muy conocidas fotografías de Marilyn desnuda entre unas cortinas rojas. La portada nunca fue algo que fuera de mutuo acuerdo, de hecho, ella no quería que esas fotografías se masificaran pues su carrera, para ese momento, había despegado. ¿Un dato perturbador? Nunca se conocieron, pero antes de morir, Hugh pagó para que el día de su muerte, sus restos fueran puestos a lado de los de ella. Eso es solo el inicio.

Portada no consensuada de Marilyn Monroe en Playboy

Siempre me pregunté porque las mujeres de Playboy se vestían de conejos y también por qué su logo es un uno, así que empecé a investigar sobre el pasado de Hugh Hefner. «Las chicas se parecen a un conejito porque puedes jugar con ellas, las puedes moldear» fue la respuesta que él mismo dio y no, no es un invento mío, está registrado. Algo que hay que señalar aquí, es el verbo moldear. Un factor en común que compartían las mujeres que se involucraban con él era la inestabilidad económica, problemas emocionales, rubias, que no pasaran de los 24 años. Ustedes me dirán: «Bueno, pero ellas eligieron estar ahí con él por su dinero», a veces, cuando tratamos de encontrar explicación a estas decisiones suele recurrirse al mito de la libre elección, a decir que ellas eligieron estar ahí por su propia voluntad, pero yo siempre he pensado que eso es solo parte del truco del sistema patriarcal. Aprovechar la situación de vulnerabilidad de muchas adolescentes y mujeres no es liberador ni empoderante, es abuso, pero de alguna forma lo glamoriza al punto de verlo y sentirlo como algo normal e incluso algo bueno, es decir, monetizar los cuerpos de las mujeres para construir un imperio propio no hizo que sonaran las alarmas de emergencia para nadie, solo para las feministas de la década de los 70, tachándolas claro, de intensas, amargadas, estiradas, envidiosas.

Entrevista entre feministas y Hugh Hefner

Algo que probablemente no sabías pero es una pieza esencial en la historia, es la existencia de la revista «Sugar and spice», la cual era la prima hermana de Playboy pues era de los mismos productores. En esta revista se llegaron a presentar desnudos de adolescentes e incluso menores de edad, entre ellas, la famosa actriz Brooke Shields a sus 10 años de edad. No sé que me entristece más, que existan medios de esa índole con consumidores que hicieran que el negocio subsistiera, o que madres y padres consintieran que fotografiaran a sus hijas menores de edad sin ropa. Esta revista publicaba contenido más «adecuado» que en Playboy según sus creadores, pero en realidad quienes protagonizaban las sesiones de fotografía eran menores y adolescentes que no tenían idea de la manipulación que gente adulta ejercía sobre ellas y sus cuerpos, sacando provecho además de todo. Esto que cuento lo hago de manera superficial, porque para hablar de Brooke específicamente tendría que extenderme demasiado.

Booke Shields en la revista Sugar and Spice

El caso de Madonna, por ejemplo, se parece muchísimo al de Marilyn. Madonna necesitaba dinero a sus 19 años pues se había salido de su ciudad natal para irse a Nueva York con 35 dólares únicamente, por lo que se le hizo fácil modelar para Martin Schreiber, un maestro de fotografía en The New School . Ella nunca pensó que su carrera despegaría ni que se fuera a convertir en un ícono mundial, sin embargo, Schreiber sí, por lo que más tarde vendió los derechos de autor de las fotografías a Playboy. Por mucho que Madonna no quisiera que aquellas fotografías se volvieran famosas, la revista se encargó de volverlas en un escándalo que también afectaría su carrera.

Portada de Madonna en Playboy

Me gustaría decir que estos son los únicos casos pero puedo nombrar a Elizabeth Anne Roberts, quien también sería fotografiada siendo menor de edad; Vannia White quien pidió que no se publicaran sus fotografías y aún así la revista lo hizo; y 7 menores de edad que llegaron a vivir con él en 1967.

Los años pasaron y Hugh Hefner convirtió su vida personal en un reality show que pretendía, una vez más, glamorizar y romantizar la cosificación, misoginia, explotación y sexismo bajo la justificación de ser entretenimiento. Este show se llamaba Girls Next Door. En el show se mostraba la vida de Hugh Hefner junto con sus novias, entre ellas Holly Madison, quien después de años de ser su novia número 1, decidió salirse y publicar un libro, que por cierto, fue best seller. En el libro ella reveló varios secretos sobre la vida que llevaban detrás de las paredes de una mansión que parecía tener todo el glamour: Heces de perros tiradas en el piso sin que nadie lavara, un ambiente de competencia entre mujeres, la exigencia de sexo de acuerdo a las necesidades del tipo. Asqueroso, simplemente, asqueroso. Además de Holly, Izabella St. James también publicó un libro hablando sobre su vida como playmate, una parte que llamó la atención de los lectores fue que cada viernes las reunía en su habitación para darles retroalimentación sobre su comportamiento dentro de la mansión, su rendimiento sexual y exigencias para la siguiente semana, todo a cambio de $1,000 USD, los cuales no siempre eran pagados completamente.

Hugh Hefner con algunas de sus novias en el show «Girls Next Door»

Además de sus revistas para adultos, Hugh Hefner tenía diferentes clubes en donde mujeres jóvenes atendían a los asistentes. Gloria Steinem, activista feminista y escritora, decidió infiltrarse en un club de Chicago para poder ver con sus propios ojos el trato que daban a las mujeres en aquellos lugares. Los uniformes tenían ciertas medidas, ya que las mujeres que deseaban trabajar ahí necesitaban cumplir con cierta estética, además de que tenían que ser mujeres muy jóvenes, no podían tener más de 24 años porque a esa edad eran consideradas mujeres viejas. Steinem concluyó que las mujeres eran explotadas por sus largas jornadas y paga injusta; por si fuera poco, se les pedía que sirvieran los tragos de una forma para que el cliente tuviera una cierta perspectiva de su cuerpo, ridiculizándolas por completo.

Gloria Steinem de infiltrada para investigar los clubes Playboy

¿Quieres saber algo que te va a revolver el estómago? Sabía de las agresiones sexuales que había cometido Bill Cosby en la mansión Playboy y aún así no le importó y siguió llevándose con él.

¿No es horrible la forma en la que medios como Playboy podían sexualizar los cuerpos de niñas sin que nadie cuestionara nada en absoluto? Además era visto como algo aspiracional contra lo que no había que luchar, sino algo que todo mundo deseaba tener. Esto debe ayudarnos a reflexionar sobre la hipersexualización infantil, así como la relación que hay entre dinero, poder y opresión. Al equipo de Playboy siempre se le hizo fácil poder comprar material sin consentimiento de grandes estrellas, publicarlo bajo sus propios términos y reglas, callar a quienes se oponían o simplemente no querían formar parte de sus portadas o páginas; ellos sabían que tenían el dinero, por lo tanto el poder, no solo dentro de la industria, sino con las autoridades también. Hugh Hefner formó vínculos fijándose en un perfil muy bien construido de mujeres cuya necesidad principal era el dinero. Él sabía lo que hacía, él sabía lo que vendía, él sabía que había creado la necesidad en sus consumidores de ver más cuerpos desnudos sin importar las circunstancias.

Hugh Hefner con el violador Bill Cosby

A mi parecer, el empobrecimiento de las mujeres en un sistema capitalista le venía muy bien a su negocio, sentía que con su dinero podía comprar el tiempo, silencio y cuerpo de las mujeres sin que nadie le dijera absolutamente nada, sin sufrir una sola consecuencia. En cambio, las mujeres se llevaban la sorpresa de que nada era tan lindo y especial como lo pintaban y que, se perdía mucho más de lo que ganaban. Era una trampa perfecta, limpia, de la cual él podía salir ileso.

¿Cómo fue posible que la misoginia ganara? ¿Cómo fue que un hombre pudiera poseer tanto dinero y fama a costa de la cosificación y explotación de mujeres sin que existiera molestia? ¿Cómo es que aspiramos a estar en una portada de un medio que pisoteó los derechos de muchas mujeres? ¿Por qué creemos que la desnudez para el consumo de los hombres es algo que debemos aplaudir? ¿No es posible crear espacios en donde las mujeres hagamos arte con nuestros cuerpos bajo nuevos términos? ¿Cómo es posible que un hombre que vivía obsesionado con menores de edad fuera considerado un revolucionario de la sexualidad en su momento? Me vienen tantas preguntas después de escribir esto. Siento una profunda decepción. Creo que deberíamos ser más conscientes de lo que hay detrás de fotografías que parecen no tener un impacto, pero sí lo tienen. El hecho de que Playboy exista sin siquiera disculparse ni haber enfrentado a las autoridades lanza un mensaje bastante claro: No importa si te involucras con menores y lucras con su imagen, no importa si tienes o no el consentimiento de las mujeres, no importa si las explotas o no, todo un sistema te respalda, olvida tus crímenes y hasta te perdona. ¿Las mujeres? Se quedan con las secuelas de un trauma, pierden trabajo, sufren críticas y lo peor de todo: Tienen que ver a sus agresores triunfar mientras les arrebatan toda la paz y alegría.

Y por eso Playboy nunca me pareció sexy.

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El blog que vino a revolucionar la vida de las mujeres, el guilty pleasure de los hombres.

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