#InTheMiddle: Los cuerpos que menos vemos representados.

Hoy vengo a contarles algo realmente personal, pero que a la vez, sé que es una experiencia universal por la cantidad de mensajes que en ocasión recibo sobre el amor hacia nuestros cuerpos. Hay pasos, fases, procesos que nos ayudan a alcanzarlo, pero antes de eso, es importante reconocer los factores exteriores que podrían estarnos causando problemas con la imagen que tenemos sobre nosotras mismas.

Cuando descubrí la cuenta de Bea, fue la primera vez que me sentí identificada con una persona completamente extraña en el internet, no solo por la naturalidad con la que habla, sino porque el tema que aborda es algo con lo que he lidiado toda mi vida, y es mi complexión corporal. Muchas veces he creído que mi cuerpo es feo simple y sencillamente por su forma, porque estoy en ese punto, #InTheMiddle, en donde no tengo caderas grandes, ni cintura pequeña, ni pechos pequeños, ni grandes, no soy un reloj de arena, ni una botella de Coca Cola, soy en ocasiones, un lindo cubo, y no, no tenía idea de que hubiera más mujeres sintiéndose como yo, lo cual resultó ser un completo alivio.

Estar en medio significa que no eres el perfil ideal para muchas cosas, entre ellas, la ropa. Me ha pasado que estoy en busca de ropa y nada me queda. Algo que creo que es importante destacar de todo este tema es que, en temas como la moda se nos ha dicho durante mucho tiempo lo que nos queda o no de acuerdo a nuestra complexión, estatura, e incluso color de piel, con lo cual yo difiero muchísimo, ¿por qué? Porque la ropa es solo eso, ropa, y no debería limitarse a nadie a usarla, mucho menos con argumentos tan feos como lo es la apariencia física de las personas. Deberíamos sentir total libertad de usar lo que nos plazca. 

Recuerdo que había un programa en E! Entertainment en donde se sentaban personas “expertas” es moda a criticar a las celebridades; creo que las críticas pueden ser constructivas, pero cuando para externar tu opinión pasas por la fase de criticar, me parece, más bien, destructiva. A la par de que este programa salía al aire, estábamos gente joven viendo esta clase de contenido, el cual creo que forma parte indirectamente de las inseguridades que desarrollamos, como cuando vamos a una tienda, vemos algo que nos gusta, y pensamos: “Esto no me queda porque estoy gordita”, o “esto no va con mi tono de piel”. No está bien.

Volviendo al tema de que a veces pocas cosas me quedan, es porque marcas convencionales no piensan en la diversidad de medidas que tienen los cuerpos, y cómo pueden hacer que sus modelos se adecúen a nosotras. Algo muy común es que con los jeans, estés en ese punto en donde no estás lo suficientemente delgada como para entrar, pero tampoco tienes tanta pierna o cadera como para que rellenes el modelo de jeans que te gustó. Esto limita la moda, limita la representación de las mujeres. 

En una ocasión escuché a alguien decir que ahora todas las campañas tenían que llevar mujeres gordas para poder triunfar. Me enfadé. Creo que la gente tiene una ligera obsesión con creer que la gente gorda no es sana, y otro punto: Se olvidan de que, justamente, hay puntos intermedios que no están siendo retratados por los medios, ni las marcas. Se olvidan de quienes no entramos en jean entallados, blusas ajustadas, o en ropa más grande, precisamente por nuestras medidas.

El problema es que se cree que solo existen mujeres delgadas, o gordas, ¿Y las que tenemos un vientre prominente? ¿Una espalda ancha y, piernas delgadas? ¿Las que no tenemos mucha cadera? No estaría mal incluirnos ahí. 

Todo esto tiene una gran carga emocional, porque, aunque parezca algo insignificante, creces creyendo que tu cuerpo es feo, o que tiene algo malo al verlo completamente ignorado en la era digital, y antes de eso, con el boom de marcas de ropa interior como VS. No crees que tu cuerpo sea digno de admiración, porque a la par, diferentes industrias te someten a la inseguridad antes que al amor propio, y auto reconocimiento. Vernos representadas es importante. Nos da la oportunidad de encontrar personas con las cuales compartir pensares y sentires, el simple hecho de compartir algo como: “Yo también me sentí así, y ¡mira! Tenemos el mismo cuerpo”. Hoy existen estos espacios, los cuales hubiera agradecido muchísimo haber tenido en mi adolescencia, por eso hoy los comparto, y los creo aquí. 

Algo que me hace un poco de ruido, son hechos cómo que, aun en tiempos modernos, sean aplaudidos los cuerpos para consumo masculino, y los demás, – esos que tienen “imperfecciones” que, en realidad son propiedades naturales del cuerpo -, sean ignorados. Un claro ejemplo es que, cuando alguien de #InTheMiddle o alguien gorda postea una fotografía de su cuerpo y hablando sobre amor propio suceden dos cosas:

  • O le dicen que no promueva la obesidad.
  • O le dicen que es valiente.

¿Por qué es valiente? ¿Por qué no somos ni blancas, ni cumplimos con los lineamientos estéticos que la gente adora? ¿Porque nuestros cuerpos disidentes solo tienen reconocimiento cuando nosotras mismas se lo damos? ¿Por qué no tenemos el abdomen plano, pero deberíamos? Me vienen muchísimas preguntas a la cabeza, y no creo que se trate sobre valentía, se trata sobre nuestra identidad, sobre lo que somos, y nuestras experiencias como mujeres. Mostrarnos tal y cómo somos, en un mundo que constantemente nos ignora, no es valiente, es necesario. 

Con esto lo que quiero lograr es ahorrarle muchas noches de tristeza e inseguridad a muchas niñas y adolescentes; que se vean en el espejo y sepan que están bien, que cuiden de ellas, empezando por deshacerse de la idea de que su cuerpo no es valioso solo porque no es delgado, o tiene celulitis, o tiene estrías, o tiene lunares, o tiene manchas, o tiene marcas; si modificamos las connotaciones negativas que tienen todas esas características físicas como nuestra verdadera identidad, podríamos ahorrarnos incluso cuestiones de salud mental, y por ende, trastornos alimenticios, ansiedad, o depresión. Si abrazamos lo que somos, en vez de rechazarlo, entonces sabremos qué cambios hacer desde el amor, y que cosas no tienen motivo para cambiar. 

Si hay algo que me gustaría que te lleves de aquí, es que, eres valiosa, y que la forma de tu cuerpo la tienen miles de mujeres más. No estás sola. 

Texto de Arte Jiménez

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