Lo que nadie te dice del amor

Buscando entre mis cosas, encontré una nota que guardé.

En ella había una definición del amor.

Había abarcado tanto,

Con las notas de la piel, con las manecillas de los días, con los lunares del tiempo… me quede esperando, porque al final era más que eso.

Nadie me había dicho que el amor era un camino de errores, en donde las huellas a veces no coinciden en disimulo, que a veces son incompatibles, que muchas veces se quedan al borde del vencerse y otras, escuchas su nombre cuando hablan de un para siempre.

Que de vez en vez es nieve y niebla y otras un día soleado.

Que es más que una red de palabras y acciones.

Que el amor es de aprendices, que es un jardín que a veces no le llueve por meses y que muchas veces es una fogata que se queda sin combustible. Que a veces el reflejo te engaña y que el único espejo es el otro.

Que el amor más que construir rascacielos es armarlo con bloques de Lego. Que se vive más de lo que se aspira, que se trabaja más de lo que se puede gozar.

Nadie te dice que habrán días en los que no podrán reciclar lo de ayer, que van a tener que intentarlo más de la cuenta y que no habrá quién les lea las cartas al futuro, que ni las estrellas podrán alinearse para ustedes. Porque es así, incierto, impredecible como un camino a ciegas, que es una ruta que no se sabe por donde o por qué pero si se dan la mano, fuerte, pueden seguir caminando.

A veces el amor es una bala de pistola, otras un te quiero que sabe a historias. Que muchas veces es más imprudente que romántico, que tantas veces es sencillo y no siempre es tan complejo y que muchas veces los planes llegan tarde y que vas a tener que aprender a esperar.

Que el amor, otras veces tan sólo es un mapa que se lee con las líneas de las manos, que es una paz que no se compra y mucho menos se compara y que es una inseguridad que no tiene pie a estabilidad. Que van a haber pocos amaneceres gozando el arte del mundo y que se gozará más el silencio mientras comen una pasta.

Nadie define al amor como los pasos que nadie puede avanzar por ti, y que a veces quedarse detenidos, sin tener que ir. Es una forma de demostrarlo. Muchas veces vas a tener que ir y otras tendrán que venir por ti y eso también está bien.

En el amor, no siempre hay crecimiento. Y eso también te da posibilidades.

Nadie te advierte que las cuentas muchas veces no salen y que la improvisación es el mejor guión de una historia. Que establecerse no es nada sencillo ni relajante, que amar es de incursionistas, de emprendedores.

Y es que el amor es eso, subidas y bajadas, idas y venidas.

Es sobreponer las teorías y escribir tu propia definición, es prepararse ante cualquier pronóstico, es adelantarse y es esperar.

Es aceptar que son imperfectos, que pueden fallar y que no siempre pueden sentirse los dueños del mundo.

Es encontrar maneras y otras veces inventarlas.

El amor no es el fin, sino el proceso que muchas veces te deja mareada.

Es esperar y otras recibir meses más tarde.

Por: Sofia Salame

Fotos por: India Earl Photography

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