Publicidad sexista: ¿Qué es y, cómo podemos cambiarlo?

Me hubiera encantado no tener que recurrir a publicar este texto, simple y sencillamente porque ya estaba elaborado en Instagram, pero desde que es evidente que existe rechazo hacia la crítica a temas como la publicidad sexista de muchos influencers o figuras públicas, voy a hacer un desglose de todo. Tomen esto como una mini clase basada en información que yo recibí durante mi carrera profesional, porque creo que el conocimiento compartido puede generar, aunque sea, cuestionamiento, y de ahí, un cambio colectivo.

Nunca he buscado imponer algo, sino proporcionar la información que obtengo, que investigo, que leo, que veo, que consumo, para que mi comunidad pueda ampliar su visión sobre las cosas, tal y como yo lo hago cada vez que aprendo algo nuevo. Se trata sobre eso, sobre aprender juntas. En el caso de la publicación que desató la censura por parte del equipo de Facebook, se buscaba crear una crítica constructiva, no impositiva, ni negativa; era para que la gente aprendiera, analizara. Pero bueno, aquí estamos, con publicación eliminada porque a los seguidores de Luisito Comunica no les pareció que se le cuestionara. Vayamos al conocimiento:

Lo que hay detrás de la publicidad:

La publicidad es una industria que se enfoca en sí, lograr vender productos o servicios, pero también en crearnos necesidades. Para que la publicidad sea efectiva hay que ir por partes, y la primera es la segmentación, ¿qué es y , cómo funciona? Segmentar a un grupo de personas se hace a partir de lo que deseemos vender, pongamos como ejemplo relojes de lujo.

¿Quién compra relojes de lujo? Depende la marca, el modelo, e incluso, los materiales, pero hablemos más bien de la concepción que se tiene alrededor de ellos.

Marcas de lujo como Rolex, Piaget, Chopard, Audemars Piguet, son marcas que venden sus relojes con una la línea de comunicación que es bastante clara. Los relojes parecen ser este objeto que habla sobre estatus, elegancia, y en muchos casos, el poseer algo especial que no todo mundo tiene en su joyerito. ¿Se necesita un reloj de lujo para vivir? No, ¿muchas personas quieren uno para que la gente desvíe la mirada a su muñeca? Sí. No solo pasa con relojes, pasa con todo tipo de joyería, ropa, bolsas, celulares, automóviles, no lo necesitamos, pero son cosas que gracias a la publicidad que han manejado, crean un sentido de estatus, de quienes somos, y a donde pertenecemos.

Floyd Mayweather, por ejemplo, es un sujeto que ama subir a sus plataformas digitales lo que posee, ¿sabes cuánta gente lo admira? Muchísima, ¿sabes qué imagen ama dar? El de un hombre que tiene todo el dinero del mundo, por lo tanto, puede tener lo que quiera, hacer lo que quiera, y esto es un mensaje que llega a los ojos de muchísimos menores, pensando que el éxito, se ve de esa forma. Esto es solo la superficie.

Ahora, ¿cómo ha sido el lenguaje de la publicidad a través de los años? Sexista. Recordemos que nuestro mismo lenguaje lo es. Mientras un hombre es un excelente líder, una mujer es una perra mandona; mientras un hombre es poderoso, las mujeres son engreídas; mientras los hombres son ambiciosos, las mujeres son egoístas; estos son algunos ejemplos que se ven reflejados en la vida cotidiana, en nuestra socialización entre hombres y mujeres, y por ende, en lo que consumimos.

¿Recuerdan lo que les decía sobre la imagen de estatus? Bueno, mencionar la relación que tienen el poder con cómo se construyó la hombría es muy importante. Se tiene esta imagen de que el hombre exitoso tiene una vida, de cómo bien dice la imagen, dinero, lujos, sexo.

Sexualizar a la mujer al grado de convertirla en un objeto casi, casi adorno, es algo realmente común en muchos medios, no solo en la publicidad, quizá en algún momento hable de la mujer en el cine, pero por el momento, tomemos los ejemplos anteriores. Toda esa publicidad se basa en mensajes subliminales sexuales, dejando a la mujer no como líder, no como una persona, sino como un objeto de consumo.

Publicidad en la era digital:

Como creadores de contenido se conoce a su público, algunas herramientas de Facebook nos permiten hacerlo de una manera general para poder crear publicidad pagada; sabemos el perfil de quienes nos siguen por sexo, ubicación, edad, e incluso, intereses, además de la tarea de monitoreo de cuentas similares a la propia. Cuando una figura pública quiere vender mercancía, por ejemplo, tiene que hacer bien su tarea y saber cuál es, o serán sus nichos.

Hablemos de Dan Bilzerian, un sujeto que sirve perfecto para ejemplificar esto. ¿Qué vende? Un estilo de vida que sigue la misma línea de comunicación que mencioné: es un tipo famoso, con mucho dinero, automóviles último modelo, muchas mujeres, tiene yates, tiene amigos famosos, hace fiestas increíbles, tiene acceso a todo el alcohol y todas las drogas habidas y por haber, ¿cómo suena esto en la mente de un preadolescente? Como el sueño. Yo de hecho, me enteré de la existencia de este sujeto por mis amigos hombres, porque lo veían como un ejemplo, como inspiración. ¿Su mensaje nos sirve? No. No aporta nada nuevo a la mesa, solo que él se dio cuenta que podía explotar sus plataformas digitales basándose en fantasías que los hombres tienen en común. ¿Innovador? No, ¿poca imaginación? Sí.

Esa foto en particular, recibió centenares de reportes por parte de muchas seguidoras y seguidores de Erika Lust, una importante cineasta dentro del denominado porno feminista, después de que ella se manifestara en contra de Instagram y su doble moral. Ella publicó una fotografía sobre una de sus películas, nada explícitamente sexual, pero la plataforma decidió eliminar su publicación por infringir sus Normas Comunitarias, mientras Dan Bilzerian cosifica a la mujer; la imagen habla por sí sola, es una mujer desnuda con un premio encima. Su éxito no sería ni la mitad de lo que es, sino tuviera un Instagram infestado de mujeres. Eso es garantía.

Luisito Comunica (¿A alguien más le perturba hablar en diminutivo cuando se refiere a él? Ya que se ponga Luis, por piedad.)

Si comparamos la fotografía de Dan Bilzerian y Luis Comunica, ¿hay diferencia entre los elementos? No. Ambas partes se presentan como conquistadores del cuerpo de la mujer como si fuera territorio o cosa. Luis es un influencer con una plataforma de más de 20 millones de personas, tiene su marca de ropa, y para muchas personas es un gran ejemplo a seguir. Considero que hay dos cosas graves en esto: Que haya un mezcal con el permiso para tener una etiqueta misógina, y otra, que una figura pública no piense, en absoluto, los efectos colaterales de lo que hace, al final él decidió hacer su vida pública y con eso viene el paquete de responsabilidad social, más en un país en donde matan 11 mujeres diario, y muchas son violadas por hombres que consideran de confianza.

La publicidad se basa en el comportamiento de la audiencia, y por eso mismo, es su reflejo.

Cabe mencionar que ese usuario «Dominguero», tiene una línea bastante similar a Dan Bilzerian, ¿pa qué o qué?

Para cerrar:

Según una investigación entre el Instituto Geena Davis & la agencia de publicidad J. Walter Thompson en el 2017, la representación de las mujeres NO ha mejorado.

– En los anuncios los hombres tienen 89% más de probabilidades que las mujeres de quedar reflejados como inteligentes.

– Aparecen 4 veces más que las mujeres, y hablan 7 veces más.

– La mayoría de las mujeres no superan la veintena, mientras que los hombres tienen más edad.

– Es 6 veces más común que una mujer utilice ropa sexualmente sugerente, que un hombre.

¿No sería increíble que las fantasías de las mujeres también fueran tomadas en cuenta? Y no solo me refiero a las jóvenes, sino a las mayores, y que por supuesto, considere los diferentes contextos de diferentes mujeres, algo así como aplicar la interseccionalidad en la publicidad. Pareciera que la mujer ha sido un instrumento, pero no puede dirigir la sala completa. Parece que aunque las mujeres tienen el poder de decisión o convencimiento en muchos hogares, en muchas ocasiones, no se toma en cuenta que son más que un objeto, o amas de casa (¿sabías que ser ama de casa es UN TRABAJO NO REMUNERADO?)

Nunca está de más, otros ejemplos que refuerzan roles, y estereotipos:

Sin cuestionamiento, no hay análisis.

Si algo está en un tabloide, un espectacular, una fotografía viral, un comercial, se normaliza, y se interioriza como si fueran normas sociales. Ser críticas/os de lo que consumimos y de quienes seguimos nos puede ayudar a detectar mensajes que lejos de promover una representación digna, sin roles, ni cosificación, dan espacio a publicidad deplorable, en vez de trabajar en conjunto creando mejores y nuevas estrategias.

Texto de Arte Jiménez.

Estoy como @artejimenez en Instagram.

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