La zona de confort

Ese lugar cómodo pero incómodo a la vez…

¿Qué ha sido para mi? Un mundo conocido que me ha impedido experimentar en lo desconocido.

Para todos es fácil vivir en la zona de confort, ¿Por qué? Porque es un lugar conocido y seguro que no nos exige movimiento, ni cambio, mucho menos arriesgarnos o ponernos en “peligro”…. 

La zona de confort nos la enseñan desde pequeños, con frases tan sutiles pero con un gran peso, como por ejemplo: cuidado; no te vayas a caer, no hagas eso, mejor quédate aquí, eso es peligroso…. entre muchas otras, que sin darnos cuenta se van acumulando en nuestra memoria como mensajes de peligro.

Más adelante cuando crecemos, recurrimos a esos mensajes que nos han introyectado usándolos como pretexto para no salir al mundo y experimentar situaciones nuevas.

El miedo es uno de los factores más importantes dentro de este tema, no nos arriesgamos a salir de nuestra zona de confort por miedo al fracaso, a lo desconocido, al “que dirán”, al éxito, a ser simplemente nosotros mismos.

Es fácil hablar de la gente en general, pero volviendo a mi….¿qué ha sido para mi la zona de confort….? 

Cadenas, ataduras, miedos infundados, un estado de comodidad perpetua que me ha dejado con ganas de mucho.

La zona de confort me ha engañado en varias ocasiones, a veces me hace creer que estoy bien, que estoy segura y tranquila, que no necesito más… sin embargo me he dado cuenta que es al revés… entre más me permito quedarme ahí, menos descubro y menos vivo.

La zona de confort sólo nos sirve para mantenernos quietos y hacernos mensos, nos limita en nuestro crecimiento y nos impide ser libres, salir de ahí sólo depende de uno mismo… 

Esa delgada línea entre estar en mi zona de confort y salir de ella es crucial, me asusta sí, me pone en riesgo, también… sería ilógico no sentirme asustada tomando en cuenta aquellas frases que desde pequeña registré en mi memoria, pensando que cualquier cosa que intentara hacer diferente a lo ya conocido me llevaría a una zona de peligro… sin embargo lo que hoy puedo decir, es que todo el miedo, y la incertidumbre que se sienten en esa delgada línea valen la pena cuando estás del otro lado y te das cuenta que por primera vez en tu vida has salido de tu zona de confort.

Colaboración por: Valeria Metta Harari

Instagram: @psic.valeriametta

FB: Psicóloga Valeria Metta Harari

Fotos: Nicole Ashley Photography

Deja un comentario