¿Has oído hablar de la positividad tóxica?

¡Tú puedes! ¡Échale ganas! ¡Sé positivo, todo va a salir bien! ¡Nunca te rindas! ¡Vibra alto y verás que todo se acomoda! ¡Hay que verle el lado bueno a la vida!

Suenan a frases que pegarías en tu agenda o guardarías en tu Pinterest para esos momentos difíciles de la vida. Quizá tu seas esta persona que es la porrista personal cuando alguien la está pasando muy mal, o seguro conoces a alguien que siempre trata de ver el “bright side of life” (la parte brillante de la vida). 

Todo esto está muy bien, no voy a decir que no peeeerooooo hay que saber cuándo, a quién y por qué lo estamos diciendo. Si se lo dices a una persona que está viviendo con depresión, a una persona que acaba de perder a alguien o que está luchando con una enfermedad terminal quizá no sea lo que necesitan.

Quisiera aclarar desde este momento que ser positivo no es malo, nos da un pequeño rayo de esperanza en alguna situación compleja que estemos viviendo, es una reacción natural el actuar positivo. Sin embargo no es real ser positivos todo el tiempo. Repito: no es real ser positivos todo el tiempo.  

¿Qué ocurre cuando por intentar siempre verle la mejor cara a la vida estamos negando, minimizando y/o invalidando nuestros sentimientos o los de otra persona? Quizá en realidad no estamos atacando el problema de frente y nos escondemos en frases que ponemos de fondo de pantalla en el celular. 

La positividad tóxica se refiere a ser todo el tiempo positivos sin importar la situación y se rechaza cualquier emoción que pueda afectarnos negativamente. Se puede observar en otros con frases como:

-Eludiendo lo que en realidad si te molesta

Ya ni modo, ni siquiera quería ese trabajo.

-Minimizando lo que otro siente diciendo las frases positivas 

-Hay que verle el lado bueno – (internamente) Pero, se murió mi perro ¿qué tiene de bueno?

-Tratar de dar perspectiva sin validar lo que el otro siente 

Podría ser peor, al menos solo te fracturaste 3 huesos.

También es muy importante identificar cómo se observa la positividad tóxica en nosotros:

-Escondiendo mis sentimientos verdaderos (aunque deseamos de verdad creerlo)

Estoy muy feliz que mi ex ya tenga nueva novia

-Sintiéndote culpable de tus emociones 

No me debería de sentir triste, si es la boda de mi mejor amiga

-Tratar de seguir adelante ignorando la verdadera emoción

Estoy feliz, estoy feliz, estoy feliz, estoy feliz, estoy feliz.

Lo que siempre le va a ganar al ser positivo es ser empático, el ponerte en los zapatos de alguien más para identificar qué necesita. Unas palabras de aliento o que me escuchen y validen las emociones. También el hacer introspección con nosotros para poder identificar y nombrar lo que de verdad sentimos, no solo bloquearlo.

Aquí te comparto algunas opciones que puedes utilizar en esas situaciones que no sabes muy bien cómo reaccionar. 

Piensa positivo → Estoy aquí para ti sin importar que pase

Podría ser peor → Se que lo que hoy estás viviendo te está afectando mucho

No seas negativo → ¿En qué te puedo apoyar?

Lo vas a superar → No tienes que pretender que estás bien, tomate tu tiempo para sentir lo que necesites. 

Recuerda que no es malo ser positivo, puedes vivir tu vida como porrista/ motivador profesional/ persona que trabaja en Disney en época navideña, siempre y cuando pongas primero la empatía y el auto conocimiento.

Al final del día todas las emociones son válidas y son lo que nos hacen humanos. 

Por: Psic Sofia Azuz

FB/Instagram/Tik Tok: psicotacticasmx

One thought

Deja un comentario