Lo que aprendí en mis veintes.

La verdad es que hay una transición muy complicada de los quince a los veinte y de los veinte a los veinticinco, siento como si fuera una persona completamente diferente, para bien.

La persona que era a mis quince está muy orgullosa de la que soy hoy a mis veinticinco. Y esta es una carta de las cosas que he aprendido -algunas me costaron bastante- y que me gustaría compartir para que otras personas no cometan los errores que yo cometí.

  1. Los únicos permanentes somos nosotros.

Inevitablemente, las personas que están a nuestro alrededor y las cosas que están a nuestro alrededor se van a ir, por eso debemos aprovechar lo poco o mucho que estamos con ellas, sea cual sea la razón es importante saber que la gente en nuestra vida va a cambiar.

Pero eso no es necesariamente malo, hay gente que nueva que va a llegar y va a ser maravillosa, tanto o más como la que se fue.

2. Hacemos prioridad las cosas equivocadas.

Repite conmigo: «Mi salud mental y mi felicidad son más importantes que las opiniones de los demás, que el trabajo que tengo, que ese evento que «no me podía perder», que la opinión de mis papás y sobretodo del tío metiche, si ser feliz implica decepcionar a alguien, ni modo».

Que el amor propio siempre sea más fuerte que el deseo de ser amado por otros.

3. Nunca dejes que el rechazo se convierta en auto-rechazo.

Antes pensaba que si yo rechazaba al otro, entonces el otro no me podía rechazar a mí, pensaba que si me iba antes de que me rompieran el corazón entonces no me lo romperían, la verdad es que yo me lo rompía.

Cuando tenemos miedo al rechazo, creemos que alejarnos es la mejor decisión que así el otro no nos va a rechazar, al final nos rechazamos a nosotros mismos.

4. La mejor «venganza» es trabajar en ti misma.

Trabajar en ti, en que no te afecte el otro, tener la fuerza y la seguridad para seguir con tu vida, eso es la mejor venganza, y acá entre nos -la mejor venganza es no tenerla-.

5. La felicidad está aquí y ahora o no está.

No es «cuando baje de peso», «cuando tenga ese empleo», «cuando viva aquí o allá». Si la felicidad no está aquí y ahora, no estará allá y entonces.

6. Si no tomas riesgos te pierdes la vida.

Mi familia dice que estoy loca, por atravesar el mundo sola, la verdad es que nunca antes me he sentido tan viva. Tomaría el riesgo mil veces más y de haberlo sabido antes, hubiera tomado el riesgo antes.

@jesscorrr

7. Puntos finales.

Cerrar un ciclo no depende de que alguien se disculpe, no depende de que haya un adiós, no depende de que hablen por horas, cerrar un ciclo depende de que te quieras mover de ahí, cerrar un ciclo depende de ti y solo de ti.

8. Invierte bien tu tiempo.

Lo que eres hoy es el resultado del tiempo que invertiste en ello, tu futuro depende del tiempo que inviertas hoy.

9. Siempre se agradecido.

Son pocas las cosas y las personas que realmente importan en tu vida. Siempre, siempre agradece lo que tienes, porque todo es momentáneo.

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Por: Jessica Correa

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