Cambiemos el discurso hacia las niñas pequeñas.

A veces es difícil conectar con las más pequeñas y es por eso que nos hemos acostumbrado a decirles “qué guapa te ves hoy con ese vestido”, “pareces una princesa”, “el pelo se te ve muy bien suelto” y otras cosas banales que nos facilitan la charla. 

No nos damos cuenta, pero de esta forma alimentamos el espíritu banal y superficial de las más jóvenes y es con este discurso con el que muchas crecen y anhelan en muchas etapas de su vida. 

En un vídeo en la web me encontré con algunas opciones para iniciar una charla “nutritiva” con ellas. En vez de decir “qué bien se te ven esos zapatos” dile “me da mucho gusto conocerte al fin” o “¡wow ya tienes __ años!, ¿qué les gusta hacer a los niños de tu edad”, en vez de decirle “pareces una princesa de cuento” pregúntale por algo que haya aprendido en el colegio, por alguna película que haya visto o algún interés que tenga (un juguete nuevo, una canción).

También puedes optar por explicarle para qué le sirve haber crecido “ya puedes usar el asiento de adultos o puedes ayudar a tu hermanito a hacer tal cosa”, incluso puedes enseñarles palabras o conceptos nuevos.

Otro punto muy importante es cuidar de cómo hablas de otras mujeres mientras ellas están presentes. Si buscamos hacer un cambio en la percepción de la hermandad entre mujeres, es básico que las más pequeñas crezcan con cualidades positivas y no de competencia, venganza y envidia, así mismo procuremos romper los estigmas sobre “para qué se supone que está hecha la mujer” ojo con los temas de “la mujer está en la casa”, “las mujeres no pueden ser profesionistas”, “las mujeres se quedan a cuidar a los hijos” y mejor hablemos más de las mujeres admirables, las mujeres presidentas, las mujeres que han ganado medallas, las mujeres que son fuertes y geniales a su manera.

Puedes contarles sobre tus maestras de la infancia, sobre tu compañera de trabajo o sobre algo que te enseñó tu hermana mayor e incluso puedes comprarles libros de empoderamiento infantil.

Otro ejercicio que puedes aplicar es enseñarles la equidad del trabajo, tanto a los niños como a las niñas… ambos recogen, ambos ayudan, ambos tienen que ser amables, ambos tienen las mismas reglas y oportunidades.

Aquí y Aquí puedes encontrar algunos ejemplos

No es que no podamos hacerles cumplidos a las niñas, obviamente es bueno hacerlo de vez en cuando, pero si todos les decimos todo el tiempo lo guapas que son, creerán que eso es prioritario y que la belleza es la cualidad más importante… no su inteligencia, su perspicacia, su nobleza o cualquier otra cualidad. No nos damos cuenta, pero los pequeños son esponjas y este tipo de charlas los marcan de por vida. 

Una vez que lo hagas, te sorprenderás de lo fascinantes, soñadoras y creativas que éstas pueden ser y además sus intereses pueden ser mucho más profundos y avanzados de lo que alguna vez creíste: animales, espacio, juegos de mesa avanzados, salud, etc. Démosles la oportunidad de destacar y crecer a su manera.

Por: Sofia Salame

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