Cómo mi ex terminó siendo mi amigo.

No sé si sea yo la única rara a la que le gusta terminar bien con sus ex, pero no veo la lógica de sacar así como así a alguien que antes te parecía tan compatible como para ser una pareja.

Hay personas demasiado increíbles como para dejarlas ir por completo solo porque no funcionó, y claro que depende de las condiciones de la relación y del respeto que se tuvieron.

Pero la realidad es que terminar con un ex es muy fácil si los dos ponen de su parte.

Lo esencial es un tiempo para sanar, es obvio que la amistad no puede empezar de un día para otro, que hay cosas que sanar.

Y ser un buen novio es difícil, pero ser un buen ex es más difícil, porque un ex está despechado, está herido y si ni sintiendo el dolor del mundo te atreves a lastimar el vínculo que tenían, entonces eres un buen ex, cuando gracias al amor que se tuvieron, aprendes a aceptar lo que no fue, y que es mejor que intenten ser felices por su parte.

Es muy difícil porque el ego nos puede sacar lo peor con el «rechazo», con la «herida» y es mucha la tentación de lastimar al otro cuando este nos ha rechazado, pero si elegimos el amor, siempre va a ser la mejor opción.

Mi ex terminó siendo mi amigo, después de varias lágrimas y de varios sube y baja que tenían más que ver con cada uno, que con el nosotros que no funcionó.

Y es difícil, y hay gente que dice «si se amaron no van a poder ser amigos» y yo creo todo lo contrario, por ese cariño que se tienen, ahora pueden crear una amistad.

Porque el amor evoluciona y también se adapta a la situación, que bonito es ver a quien quieres sonreír, aún cuando eso dependa que sea al lado de otra persona.

Es mucho mejor estar en paz con una persona que quisiste y no sacarla de un jalón por culpa del ego.

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Por: Jessica Correa.

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