Cuando nos volvamos a abrazar.

Por: Katia García

No es la necesidad de salir; son las ganas de correr y escuchar la voz de mis amigas, de comer una rebanada de pastel y una taza de café en la tarde con mi mamá, de ir a un bar a escuchar música mientras me preocupo que canción será la siguiente en sonar, quiero bailar frente a mi puerta por todos aquellos guerreros que dan su vida trabajando en hospitales, aeropuertos y lugares con alto riesgo de exponerse.

Hay días en los que pesan unos más que otros, el ritmo de vida ha cambiado en estos últimos quince días; dejé de ir a la escuela, mis salidas al cine o a comer a casa de mi pareja se cancelaron, y las noticias por todo internet me inundan cada día, en ocasiones ya no sé en que día me encuentro o incluso me desespero por estar tanto tiempo frente a la computadora. 

Pero, a pesar de aquellas noticias que me mantienen en preocupación también hay noticias que me llenan de alegría el corazón y es que siento que podríamos sentirnos alivianados de pasar mayor tiempo con nosotros mismos, de conocerte más a fondo, de sentirte en conexión con nuestro hobby favorito, porque no estamos en una jaula que en donde nos prohíban que no hacer en casa.

La música es una parte vital en mi día, sabe cómo hacerme concentrar en absolutamente todo, dibujar es salir de mi cuarto al menos un rato, hablar por videollamada con mi novio me hace sentir alivianada, ver películas me mantiene entretenida, escuchar a mi mamá darme unos buenos consejos de belleza mientras prepara de comer son algunas de los momentos que valoro estando en mi hogar.

El día que esto acabe las calles retomaran el olor del café recién horneado por las mañanas, el sabor de las palomitas en el cine antes de entrar a ver una película, los ciclistas tomarán de nuevo su camino, los restaurantes abrirán sus puertas de nuevo con el deseo de que la gente regrese gustosa a comer tranquilamente, el descanso y la fuerza con la que médicos, enfermeras, personal de apoyo y todas aquellas personas que cada día arriesgan su salud por mantener una familia y al país. 

Estas palabras son para ti; papá, tú que debes ir a trabajar para cuidarnos a mi hermano, a mi mamá y a mí, a ti barrendero/a, que necesitas limpiar y asegurarte que nuestra ciudad permanezca impecable, a ti enfermera (o) y médica (o), que procuras salvar vidas en cada instante, a ti que tienes más de una razón por la cual salir y traer a casa un pan, fruta y bebida para salir adelante ¡Un aplauso, para todos ustedes que son nuestros héroes sin capa!

Al concientizarnos que las cosas mejoraran también debemos hacer cambios empezando desde nuestro núcleo, acatando las reglas como: lavarnos las manos constantemente, no tocarnos la cara, el uso adecuado de gel antibacterial durante el día, solo si es necesario ocupa cubrebocas, y mantente hidratado ya que este clima es bastante caluroso. 

Cuida tu salud y la de tus seres queridos, no hagas compras de pánico recuerda que hay más personas que necesitan llevar alimento, evita el contacto cercano y no olvides de mantenerte tranquilo, porque la salud mental también es igual de importante que la física. 

Y, cuando nos volvamos a abrazar. hagámoslo como nunca antes.

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