¿Por qué en México nos está costando entender el «feminismo» y, el «feminicidio»?

Aunque en muchos países la palabra «feminismo», es más que entendida, leída y estudiada, existe un grave problema en la comunicación generalmente en Latinoamérica cuando surgen discusiones alrededor de la violencia de género.

Para poder comprender en su totalidad el problema, basta con asomarse un poco a la educación que cada persona recibe en su casa, en la escuela, y en la vida. México es uno de los países con peor sistema educativo, no solo en cuestiones de género, sino en sexualidad, salud mental, medio ambiente, y cultura general. Así que, lo más probable es que los patrones machistas que surgieron en la cultura de antaño mexicana, sigan siendo repetidos a diestra y siniestra, cuando nadie provoca cuestionamiento alguno en las aulas, para poder deshacer las raíces de un problema conductual socialmente aprobado por décadas, siglos.

¿Patrones machistas? No es algo exclusivo de los hombres, es algo que involucra a las mujeres también, en realidad es un problema que atañe a toda una sociedad que ha visto ser normalizada toda la violencia. Un ejemplo es el lenguaje como: «El hombre llega hasta donde la mujer quiere», frase que de manera indirecta cede valor a una mujer, por las decisiones que toma alrededor de un hombre, pero, ¿Y si la mujer no quiere, y el hombre la viola? Un hombre no es sujeto a los mismos valores.

Nadie dice que un hombre es un zorro, fácil, por ceder a tener relaciones sexuales con una persona. Una mujer, por ejemplo, al expresar que tuvo un encuentro sexual está sujeta a que le digan que es una fácil por tener un encuentro súbito. Un hombre, por ejemplo, es un campeón si tiene un trío, la mujer no. La mujer no tiene la misma libertad de explorar, y dejar de ver su propio cuerpo como un tabú, sino que, es reprimido, y esto trae consecuencias después, cuando después de años de casadas, expresan que no saben lo que es el clítoris.

Cuando vemos a una mujer subir fotos con escotes, o pantalones ajustados, de inmediato surgen comentarios como, «Debería respetarse más y, no andar enseñando», un juicio que surge a partir de la sexualización del cuerpo de una mujer, y de su valor alrededor de cómo decida expresarse a través de su vestimenta o cuerpo, cuando las mujeres deberían sentir la libertad de vestirse como quieran sin que sean vistas como un pedazo de carne, ni estar sujetas a la aprobación de las personas, sean quienes sean.

Éstas son tan solo un par de expresiones de las miles que existen, las cuales han sido copiadas y pegadas en la boca de la gente generación tras generación. Lo interesante sería que, al tener un buen sistema de educación que involucrara a padre y madres de familia, podríamos aprender juntos a romper con estereotipos que han hecho más daño en nuestro desarrollo, que beneficio.

El feminismo ha tenido diferentes olas, cada una de ellas se ha encargado de poder abrirnos las puertas como, estudiar, opinar, escribir, practicar deporte, vestirnos con pantalón, tener una carrera, detectar la violencia doméstica, erradicar la mutilación genital, erradicar el matrimonio infantil, erradicar la explotación sexual de niñas y mujeres, poder votar, poder manejar, poder viajar sin permiso de un marido, poder tener el poder de decidir. Ha sido una lucha exhaustiva, en ocasiones pasiva, otras, violenta. Pero en sí, ¿Qué cambio importante surge con pacifismo?

Cuando los hombres me han dicho que a ellos también los matan, que mueren en guerras, y que las mujeres tenemos muchos beneficios, es sumamente importante entender la raíz de dichos argumentos… La ignorancia. El feminicidio es porque hombres matan a sus parejas, ex parejas, amigas, primas, sobrinas, hijas; sucede en el círculo de «amor y confianza»; también porque existieron amenazas, y agresión sexual. EL 95% de los casos reportados en México como homicidio, es de un hombre a otro hombre. ¿Quién ha provocado las grandes guerras entre grandes naciones? Hombres, y sus gobiernos enfermos de poder. ¿Qué pasa con las leyes que benefician a las mujeres en la Constitución? Hablemos, por ejemplo, de la pensión alimenticia, y todo acuerdo en un divorcio…

El otro día supe de un caso cercano a la familia, de un hombre que había apelado para que le dieran custodia de su hijo pues, su ex esposa padecía de problemas mentales, dicha custodia le fue concedida, e incluso logró que su hijo jamás volviera a ver a su madre; el joven murió hace poco. Como todo en ésta vida, hay situaciones que deben ser supervisadas, para que se tome la mejor decisión en pro de un menor de edad. Pero, las leyes que protegen a las mujeres en cuanto a poder exigir custodias, o pensiones alimenticias, surge a raíz de una constante en las estadísticas, y es el abandono familiar, es decir, que hay más mujeres solteras que han sido abandonadas; con esto no quiero decir que no haya mujeres que abandonen familias, porque las hay, en estos casos habría que apelar y llevarlo a un juicio. Es posible.

Pero, volvemos a lo mismo, los números no mienten. No hay nada que exista solo por existir, tiene un trasfondo, y sus razones de ser.

Me han preguntado por denuncias falsas, y existen, en un porcentaje mucho, muchísimo menor. Es por eso que es tan importante empezar a fomentar la educación sobre estos temas, pues al final la única repercusión que hay es que a las verdaderas víctimas, no se les crea. Esto, además, sigue fomentando que la policía haga preguntas cómo: ¿Cómo iba vestida?, ¿Por qué estaba sola?, ¿Por qué denunció antes si su pareja ya la había golpeado antes? Como si la culpa fuera de la víctima, y no de su agresor. Hay comportamientos y expresiones que desencadenan en consecuencias realmente graves.

¿Por qué una denuncia no surge antes en casos de violencia intra familiar? Bueno, porque alrededor de ello hay muchos problemas, como la manipulación, la violencia psicológica, las amenazas, y el miedo que se genera a raíz de todo esto. Ingrid Escamilla, una joven de 25 años murió brutalmente asesinada por su pareja, en 2019 ya había levantado una denuncia por violencia, después no siguió con el proceso legal al cederle una segunda oportunidad a su marido. A esto surgen preguntas como: ¿Por qué le dio una segunda oportunidad si ya la había golpeado antes? La respuesta la encuentras en el principio de este párrafo.

No hay justificación para que un agresor o violador, cometa crímenes, más que su propio machismo. El machismo nace, desgracidamente, en casa, en México, por ejemplo, existe aún la creencia de que una mujer debe ser servicial, tener ganas de hacer todo lo que el esposo quiera, y dedicarse a casa, y aunque hay mujeres que lo hacen por decisión propia, y ese no es el problema, lo que afecta es cuando una madre educa a su hijo para ser dependiente de una mujer, y creer que una esposa está para servirle.

Islandia, por ejemplo, cede permiso a los padres de familia para que después de que su esposa de a luz, ellos tengan un periodo de hasta 6 meses para poder involucrarse con su bebé. Esto lo que hace es que el hombre comprenda que, la labor de criar es una sinergia. Una familia sana está para ayudarse, apoyarse, y esto también incluye en las decisiones de tener un bebé, o no; de tener ciertas dinámicas en casa. Algo fabuloso que surgió a raíz de esto es que el país ha logrado cerrar casi por completo la brecha salarial, al poder brindar apoyo a las mujeres en sus carreras.

En países como México, Costa Rica, Colombia, se tiene la creencia de que una «buena madre» es la que educa bien a sus hijos, asumiendo que es su total y completa responsabilidad, cuando corresponde a dos partes. ¿Y qué es una buena madre en muchas casas? Alguien que tiene la comida lista, la ropa limpia, y planchada. Si en países como los mencionados, se pensara como en Islandia, entonces las mujeres tendrían la posibilidad de seguir trabajando, de crecer profesionalmente para ganar un sueldo justo, y que la maternidad sea llevada de la mano con un padre responsable.

Pongámoslo así: En países primer mundistas con un gran desarrollo humano, al hombre no se le aplaude por lavar los trastes o planchar su ropa, porque se sabe que esa es por demás, una responsabilidad individual, que al momento de convertirse en esposo de alguien, sigue haciendo de manera ordinaria. Los hombres entienden que parte de vivir en conjunto, es mantener su hogar, porque también viven ahí.

Todo esto es por el feminismo. Los países evolucionan cuando se escuchan entre sí, para poder fomentar leyes que impliquen un cambio real, en beneficio de la sociedad. Lo que resulta irónico es que, aunque existen injusticias por doquier, quienes han marchado a defender sus derechos últimamente, son las mujeres, y esto desata lo peor del machismo. Pensamos que obtendremos un cambio significativo a base de sentarnos a hacer ayuno enfrente del Palacio Nacional, cuando la violencia ha explotado a lo largo y ancho de la República, entonces, ¿Por qué se ataca al feminismo cuando el problema va más allá de una marcha? Porque cuesta mucho trabajo deconstruirse y darse cuenta que somos un país machista.

El machismo, por su parte, también afecta a los hombres. Si un niño sufre de violación y crece bajo tendencias que le han indicado que un hombre no puede ser vulnerable ante ciertas circunstancias, entonces es probable que no denuncie, que sienta miedo, y pena. Al crecer puede sentir presión por su apariencia, pero podría no hablar de ello porque a los hombres el machismo no les permite hablar abiertamente de sus emociones hacia si mismos. El feminismo por ejemplo, busca que los hombres y las mujeres lleven un hogar de manera equitativa, esto quiere decir que si un hombre tiene un sueldo menor al de la mujer, no tiene porque sentirse mal, ni con su masculinidad rota.

Aunque muchas personas se han cansado de escuchar sobre el sistema patriarcal, lo cierto es que sigue siendo vigente aunque creamos que las mujeres tienen las mismas oportunidades. Pongamos como ejemplo los premios de La Academia de Hollywood, en 92 años, solo 5 mujeres han sido nominadas por mejores directoras, y solo una ha ganado. Ante esto surgen comentarios como: «Entonces las mujeres deberían esforzarse por hacer cosas mejores», como una persona que estudió cinematografía, les puedo decir que hay excelentes producciones a cargo de mujeres, el problema es cuando no existe el reconocimiento ni apoyo.

En el campo del deporte, antes las mujeres tenían prohibido correr en maratones, o practicar cualquier deporte, hoy en día aunque ya hay selecciones femeniles, no se les ofrece la misma atención, ni sueldo. Tomemos como ejemplo la selección femenil australiana, la única en el mundo que logró el año pasado que se le pagara lo mismo que a la masculina. ¿Qué decir de la selección de Estados Unidos? Venden más boletos a sus partidos, y aún así no ganan lo mismo que los hombres.

Tomar el feminismo como insulto es solo por la falta de información e interés en el tema, esa es una conclusión. Un hecho es que los hombres que se ofenden con el tema, es porque no comprenden que no es un odio irracional hacia su género, sino justamente a la opresión, a la misoginia, y al machismo, mismo que los puede convertir el víctimas. Además de que, generalmente lo que nos molesta es porque resuena en algo de nuestro interior, y habría más bien que preguntarse porque las marchas feministas molestan tanto, cuando la violencia es evidente, y tangible.

Si aún no me creen respecto a porque la situación es preocupante, quizá aún no han visto ejemplos físicos. Yo tomé estas capturas de pantalla personalmente, no es montado, no es mentira, y sí asqueroso…

Ejemplo #1:

En esta fotografía se observan mujeres bailando con la canción «Un violador en tu camino» sobre puesta.

Ejemplo #2:

Ejemplo #3:

Ejemplo #4:

Ejemplo #5:

Esto sucedió en Colombia, y actualmente es un problema en la era digital.

Para poder hablar de feminismo habría que, leer, investigar, abrir nuestra mente, cuestionarnos todo, y poder aceptar que nuestra realidad, no es universal, que allá afuera existe un sistema que sí oprime a las mujeres, no solo por dudar de ellas y sus capacidades, sino a la hora de escuchar de la boca de un presidente decir que, los feminicidios es algo manipulado por los medios para descalificarlo. Cerca de 3,000 mujeres murieron por feminicidio el año pasado, ¿Cuántas más se irán sin obtener justicia?

Hablemos entonces, de feminismo como debe ser.

Texto de Arte Jiménez

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