La otra cara del amor en tiempos de tecnología.

Ya perdí la cuenta de cuantas veces he leído textos titulados «El amor en tiempos de tecnología». Pero mi pregunta es: ¿Por qué queremos volver al amor a la antigua?  ¿Por qué creemos que el amor a la antigua es mejor que el amor moderno?  O mejor aún, ¿por qué queremos creer que el amor moderno es tan malo?

 Yo creo que hay otro lado del amor moderno, el lado bueno, el lado que solo algunas personas podemos ver, sentir, y entender. 

 Nos enfocamos tanto en tratar de convencernos de que en la actualidad, el amor está siendo destruido por la tecnología, pero lo que no vemos es que, al otro lado de esto, la tecnología nos está ayudando a crear nuevos amores, nuevos amantes.

 Hace unos años, cuando estaba en la escuela secundaria, escribí un ensayo para mi profesora de español, su título era «El amor en los tiempos de la tecnología» sí, igual al título que escribí anteriormente. Y básicamente hablaba sobre cómo deberíamos cambiar los mensajes por reuniones inesperadas, los emojis por las flores y también cómo no debíamos medir el amor de alguien hacia nosotros por la cantidad de fotos, llamadas y mensajes que recibimos de esa persona.  Fue el mejor ensayo de mi clase, pero ahora lo veo de otra manera, no lo veo desde la misma perspectiva, ya no pienso, ni siento lo mismo.

A medida que crecemos, cambiamos, experimentamos cosas nuevas, aprendemos de estas experiencias, y también cambiamos físicamente. Pero lo más importante es que aprendemos a ver las cosas desde otro punto de vista, desde otra perspectiva.  No solo nos conformamos con una sola versión, experimentamos para aprender.

Y es aquí, en este momento, que he aprendido que el amor en tiempos de tecnología no es como todos lo pintan. Y creo (y espero) que muchas personas se sientan identificadas con este escrito. 

Me he enamorado, sí, me he enamorado de una pantalla, de todos los mensajes, de emojis de corazones azules, de las fotos de sus perros, de sus padres, de sus caras extrañas que siempre hace solo para hacerme sonreír, me he enamorado de esas llamadas cortas, y de textos largos diciendo cuán feliz está de haber conocido a alguien como yo, me he enamorado de todo lo que puedes encontrar en una chat de WhatsApp. Y sí, quiero verlo, quiero tocarlo, quiero sentirlo, quiero oír sus palabras susurrando en mi oreja, sí, quiero besarlo hasta quedarme sin aliento, quiero hacer el amor hasta que no tengamos más fuerzas y después acostarme en su pecho y hablar de todo y de nada. Sí, quiero hacer tantas cosas con él, pero infortunadamente ahora sólo puedo enviarle mensajes, enviarle esas canciones que siempre me recuerdan a él, sólo puedo enviar fotos de todo lo que hago durante el día y decirle lo mucho que lo extraño cada día.  

Cómo quisiera estar escribiendo un texto sobre el amor en tiempos de tecnología y decir que es malo pero teniéndolo a él a mi lado. Me encantaría que no me enviara mensajes antes de llegar inesperadamente a mi casa. Pero eso solo me encantaría… 

Aún así, estoy agradecida con la tecnología (y sé que muchos otros lo están) agradecida por haberme dado la oportunidad de haberlo conocido entre tantas personas, entre tantos perfiles. 

Esta es la otra cara del amor en tiempos de tecnología, nuestros chats, nuestro amor.

Colaboración por Pili

Fotografía de  Meghan Schiereck en Unsplash

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