Terremoto

Te estoy extrañando mucho.

Te estoy extrañando como si te conociera de una vida entera y de repente te hubiera tragado la Tierra. Como si me hubieras alumbrado la vida en estos últimos meses y me hubieras dejado en oscuridad completa.

Quiero estar contigo y ya no sé ni cómo decírtelo sin arriesgar de nuevo tus mensajes y tus sonrisas.

Yo creo que si hay algo triste en el amor es cuando dos personas se quieren, pero una de ellas tiene miedo. Es peor cuando ambas tienen miedo. Y yo estoy aterrada por no estar contigo.

Y estoy aterrada por estar contigo.

Maldita sea, llegaste a moverme la vida y a intentar dejármela en su lugar como si jamás hubieras estado. Y en realidad nunca estuviste. Eres como intentar restaurar un edificio después de un terremoto, sólo que tú no tienes intenciones de rellenar mis grietas.

Todas esas historias de corazones rotos se unieron en el mío para no rompérmelo, como para comprimirlo debajo de un “te estoy empezando a querer, pero no estoy para una relación”.

Y si hay algo peor que un corazón roto, es uno reprimido, oculto entre letras que jamás vas a leer y en cartas que jamás serán entregadas.

Colaboración de Erika Guillén.

Fotografía de Haley Lawrence en Unsplash

Deja un comentario