El lado oscuro detrás de tus cosméticos favoritos

El mundo es una esfera gigante la cual gira y gira al ritmo de las grandes industrias, gobiernos que buscan enriquecerse y, una ausencia de humanidad que crece sin señales de poder detenerse.

La peor crueldad es cuando como especie, hemos abusado de los sectores vulnerables y, a costilla de su trabajo, obtenemos ganancias multimillonarias. Los beneficios para las minorías y poblaciones olvidadas por el primer mundo, así como la cultura del consumismo, condena a niños del tercer mundo a vivir bajo circunstancias mortales.

Cuando vi el mini documental realizado por una de mis plataformas favoritas, Refinery 29, quedé conmovida al reflexionar que uno como consumidor directo de grandes marcas de cosméticos, no se cuestiona el origen de sus ingredientes. En el documental, el cual está disponible aquí, reporta el estado de las minas ubicadas en algunas regiones de la India, en donde menores de edad tienen que trabajar para poder llevar pan a la casa.

Su trabajo es de alto riesgo, es claro que si les pagan centavos de un dólar, no tienen ni seguro médico, y que las instalaciones en donde se encuentran son precarias. Pooja Bhurla, una niña de apenas 11 años, habla de lo horrible que es trabajar en las minas, poniendo su propia vida en riesgo, en vez de estar estudiando, ¿Su trabajo? Obtener «mica», un mineral que reside en la tierra y, es lo que da brillo a las sombras, iluminadores, polvos y demás productos que usas que tienen ese «shimmer», «glitter» en sus envases.

No solo se trata de explotación de menores, sino que las instalaciones son ilegales, lo cual lo convierte en un crimen doble. Lo más triste es tal vez que el propio gobierno de India sabe desde 2016 sobre la situación sin poner manos a la obra y sin realmente tomarse el tiempo de ejecutar leyes y acciones en contra de todo aquello que atente en contra de los derechos de niños y de seres humanos. Sus esfuerzos han sido mínimos.

Ya han habido muertes de niños por derrumbes de minas, ¿Se necesita otro motivo para erradicar el problema?

La única marca que se ha preocupado por el tema y ha logrado evitar tener todo contacto con el tema es Lush, al desarrollar mica sintética, además de ser una marca a favor del medio ambiente. Fuera de ella, existen algunas otras que se han esforzado por poder lograr que la obtención de «mica» sea sustentable. Sin embargo, en su gran mayoría, o las empresas de cosméticos no son responsables al investigar el origen de sus ingredientes, o lo saben pero no les interesa la explotación infantil.

Lo ideal no sería dejar de consumir cosméticos, pues hay familias que dependen enteramente de ello, lo que Refinery 29 llama a hacer a sus seguidores, es poder exigir a las grandes marcas que inviertan en pagar mejor a las personas que extraen mica, además de que se regularice para que tengan condiciones óptimas de trabajo, así como evitar que se explote a la tierra de más, y que se haga un esfuerzo por poder introducir la mica sintética a sus líneas de productos.

Ahora, si quieres ayudarnos a correr la voz, mira las etiquetas de cada uno de tus productos, si contienen mica, escríbeles por Instagram, Facebook o mail preguntándoles sobre su postura al respecto. Exige que esclarezcan de donde lo obtienen.

Algunas de las marcas que contienen mica y no han dado respuesta ante su postura son marcas como Lure, Bissú, Beauty Creations, Essence. Y seguramente la lista podría alargarse muchísimo más. Ayúdanos a que este mensaje llegue a más gente y podamos hacer consciencia sobre este tema, haciendo que las marcas respondan ante algo tan delicado.

Texto de Arte Jiménez

Instagram @artejimenez

Con referencia de Refinery 29

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Author: Mujereologia

El blog que vino a revolucionar la vida de las mujeres, el guilty pleasure de los hombres.

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