¿Sabes lo que es el TOC?


El trastorno obsesivo compulsivo puede llegar a sonar muy gracioso. Las películas nos han ayudado a creer que padecer esta enfermedad es divertido, y que sólo consiste en acomodar las cosas derechas o lavarnos las manos 17 veces al día. Pero no. Hoy escribo esto con la intención de explicar lo que vivo día con día, de explicar lo que muchas veces yo no logro entender. 

Las personas con TOC nos acostumbramos a vivir de una forma completamente irracional, nos acostumbramos a que nuestros pensamientos son normales y a que la ansiedad que vivimos día con día es algo rutinario.

Pero entonces, ¿qué es el TOC?

Es un trastorno psiquiátrico que tiene la capacidad de prender tu mente 24/7. Todo el tiempo estás pensando, no hay descanso. El problema es que muchas veces esto resulta intrusivo y muy desagradable. Es como si existiera alguien que tuviera la llave de tu mente y pudiera poner pensamientos ahí en cualquier momento, hora o situación; causándote muchísima ansiedad y culpa. Y entre más tratas de alejarlos, más se anclaran a ti.  

Sólo existen dos maneras de desaparecer el pensamiento, la primera es que lo hables y lo compartas con alguien en quien confíes; y la segunda es que cedas ante él y hagas lo que te dice.

A lo que me refiero con esto es que si no logras hablar sobre el pensamiento, esté tendrá mucho poder sobre ti y requerirá de una acción o conducta para que se vaya. Estos son los únicos dos caminos para disminuir la ansiedad que estás sintiendo.

El problema es que realizar la conducta compensatoria alimenta al trastorno, lo fortalece y hace que prevalezca. Es por eso que debemos vencer la ansiedad, vergüenza y culpa que nos causan estos pensamientos y hablar sobre ellos; para evitar realizar comportamientos que apoyen el círculo vicioso del TOC. 

Si vives con un trastorno obsesivo compulsivo y te resulta familiar lo que escribí aquí, recuerda que no estás solo/a en esta batalla, y que eres muy valiente por luchar día a día con tu propia mente. Rodéate de gente positiva, ve a terapia, aprende a manejar tus propios pensamientos y véncelos.

Recuerda que tú no eres tu anorexía. No eres tus problemas alimenticios ni tampoco tus inseguridades, no eres tus dificultades ni tampoco tus debilidades. Eres lo que puedes ser, lo que sueñas y por lo que luchas.

Ánimo, que tu puedes.
Te mando un abrazo muy fuerte.

Colaboración por: Alimentando el alma

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Author: Mujereologia

El blog que vino a revolucionar la vida de las mujeres, el guilty pleasure de los hombres.

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