La verdad sobre el feminismo: no es odio a los hombres, ni vellos en la axila, ni decir “nosotres”, es tener agallas

Sí, soy feminista. No, no odio a los hombres. Odio que exista el machismo, que algunos hombres se sientan con más derechos que las mujeres, que tengan aires de superioridad y crean que no podemos llegar a ser mejores que ellos en diferentes ámbitos, empezando por el laboral. En términos biológicos no hay discusión: somos completamente distintos; en términos humanitarios: somos completamente iguales… Somos seres humanos hechos de carne y hueso, con sueños, ideales, sentimientos, y cerebro.

Sí, soy feminista y me parece triste que se crea que una de las principales preocupaciones del movimiento sea cambiar los artículos dentro de la lengua del español, como ejemplo, las articulaciones: “las” o “los”, querer modificarlos para decir “les”. Me parece lamentable que se haya confundido la defensa de nuestros derechos con salir a manifestarnos encueradas, no porque el cuerpo tenga algo de malo, sino porque ya se perdió todo el sentido de la verdadera valentía. Vivimos en un mundo que ha evolucionado, pero como mujeres nos demanda mucho más que reducirnos a pensar cosas como: “si los hombres pueden enseñar sus pechos, entonces yo también”, no, mujeres, no se confundan… El feminismo no es eso y lamento que piensen lo contrario.

¿Podemos regresar en el tiempo? Si bien no se tiene una fecha concreta para determinar cuando comenzó la lucha por los derechos de las mujeres, éste se volvió notorio en épocas de la Revolución Francesa después de que la Ley excluyera a la mujer en el documento “Declaración de los derechos del Hombre y del Ciudadano”; Olympe de Gouges decidió redactar el documento “Declaración de los derechos de la Mujer y de la Ciudadana”, dándole su lugar a la mujer en la sociedad. Para la ley, la mujer era un ser cuyo fin era servir a las necesidades del hombre y buscaba que se mantuviera tan ignorante y sumisa como fuera posible. Hablamos que esto sucedió en 1791, pero en todo el mundo había pequeñas historias de mujeres rebeldes que habían buscado defenderse y demostrar su capacidad.

Recordemos el caso de Juana Inés de la Cruz, conocida por su gran poesía y obras teatrales. Una mujer adelantada a su tiempo para haber vivido entre 1651 y 1695, pues demostró ser capaz de ser tutora de la hija de los Virreyes españoles, Antonio Sebastián de Toledo, marqués de Mancera, y Leonor de Carreto. Era una de las mentes más brillantes de la Nueva España. Aprendió a leer a los tres años y en su adolescencia escribía poesía, sonetos, así como elegías para la Corte. Su inteligencia estaba a la par de la de cualquier hombre que hubiese estudiado en la Real y Pontificia Universidad de México, lo cual no era bien visto. Sin embargo, ella luchó contra toda opresión escribiendo, creando arte, manifestándose a través de sus letras sin jamás haber asistido a la escuela. Era una autodidacta, amante de los libros prohibidos que la Santa Inquisición quemaba, como los libros de Copérnico.

Si adelantamos un poco más el tiempo tenemos a las sufragistas, bajo el ala de Emmeline Pankhurst. El movimiento de mujeres británicas contó con diversas estrategias militares como quemar la casa de campo del Primer Ministro. Esto sucedió tiempo después de que después de varios meses de manifestaciones pacíficas, fueran ignoradas; seguían siendo explotadas sin pagarles lo justo y encima se les demandaba cumplir con todas las labores domésticas, creando un desbalance total entre hombres y mujeres. Dentro de este grupo de mujeres se encontraba Emily Davidson, la mujer que se lanzó en plena carrera de caballos enfrente del caballo del Rey de Reino Unido para llamar la atención de la prensa, de este modo se logró que la prensa internacional reconociera el movimiento sufragista y así se creara presión para poder lograr el sufragio femenino.

¿Cómo olvidar a Malala Yousafzai? La luchadora de nuestros tiempos, la gran adolescente que cree que la educación es la base de todo. Después de que los talibanes tomaran el valle de Swat, ella fue elegida para ser quien escribiera en un blog anónimo de la BBC para poder reportar la vida de aquel lugar, una vida llena de prohibiciones para las mujeres; las escuelas habían cerrado sus puertas e incluso la música era prohibida. Ella hizo lo inimaginable, ella desafío al villano cara a cara después de recibir una bala en un atentado en Mingora.

Existen cientos de ejemplos más… ¿En la moda? Coco Chanel, ¿En la política? Margaret Thatcher, ¿En el cine? Marlene Dietrich; por donde se busque, en la rama que sea, uno puede encontrar mujeres brillantes que fueron contra las reglas establecidas por una sociedad machista. Levantaron la voz, fueron valientes, y sabían los temas realmente importantes en la agenda de una mujer.

En mi país natal, México, las mujeres lograron el voto apenas en 1953; no tiene nada de tiempo, lo cual me pone a pensar que, aunque ha habido avances, aún queda mucho trabajo por hacer.

El feminismo nace de la necesidad de hacernos notar como seres humanos después de siglos viviendo bajo reglas y normas que nos hicieron creer que nuestras capacidades estaban limitadas a limpiar, cocinar, y planchar. El feminismo es cuestión de autoestima,  de dejar de vernos inferiores, al contrario, debemos comenzar a educar a niñas que mentalmente decidan amarse en cada momento, de este modo saben lo que merecen y cómo deben ser tratadas; la educación en cuanto a sus derechos es algo básico. ¿Por qué el autoestima es importante en el feminismo? Porque solo de ese modo estaremos corrigiendo incluso, algunos micromachismos como apuntar a la otra con expresiones como “se viste como una puta”, pues cuando cada mujer se siente feliz y cómoda consigo misma, no tiene necesidad de expresarse así. La autoestima, por otro lado, ayuda a vernos y sentirnos a la par que los hombres en términos de desenvolvimiento individual y social.

No deberíamos estar luchando por nuestros derechos, deberíamos estar protegidas por la Ley, por nuestras familias y nuestro entorno desde el momento en el que nacimos. La equidad no es algo que deberíamos perseguir, es algo que ya debería de haber existido desde que fuimos creadas. Lamentablemente aún no se cumple y tenemos que seguir peleando.

Ahora, si ustedes me preguntan los motivos que impulsan el movimiento feminista, me parece prudente mencionar la cifra: 7 mujeres mueren en México diario, sin mencionar los incontables casos de violencia doméstica, desapariciones, y violaciones. ESTAS SON LAS COSAS POR LAS QUE TENEMOS QUE LUCHAR:

Tenemos que luchar para poder andar en shorts y que dejen de pensar que lo hacemos por querer calentar, tenemos que luchar para que nos paguen igual y dejen de pensar que tenemos que “darle las nalgas al jefe”, tenemos que luchar para que las mujeres embarazadas también tengan oportunidades, tenemos que luchar para que dejen de creer que no podemos ser jefas porque tenemos la regla y nos ponemos hormonales, tenemos que luchar por una sociedad educada que deje de enseñar a cuidarnos como mujeres, sino educar a hombres pensantes, tenemos que luchar para que las mujeres dejen de ser vistas como objetos, tenemos que luchar por los derechos de aquellos que se identifican con nuestro género, tenemos que luchar por la sana convivencia entre niños y niñas.

Así como las mujeres de antaño, tenemos que seguir haciendo las cosas que se cree que solo los hombres pueden y no, no hablo de mostrar las tetas, hablo de dejarle claro a todos aquellos machistas que SOMOS CAPACES, que podemos estudiar lo que sea y tener la posición que queramos. Que también somos capaces de lograr modificar las leyes para que el gobierno comience a prestar más atención a los pilares de muchos hogares, nosotras. Sí, se trata de inteligencia, de estar un paso adelante, de preparación, de hambre de ser mejores, de hambre de conocimiento, de hambre de retar e incomodar. ESO ES EL FEMINISMO.

Lo que yo admiro de mujeres como Virginia Woolf, Jane Austen, o Emily Brontë, es que eran mujeres que iban en contra del hombre con clase e inteligencia, escribían y eran mujeres estudiadas en épocas en las que solo los hombres tenían derecho a expresarse; ellas cambiaron las reglas del juego. Mujeres así son las que realmente me inspiran, las rebeldes con agallas, y un montón de pasión; para mí ese es el auténtico feminismo.

Por último, pero no menos importante quiero dejar claro lo siguiente:

La lucha no es odiar a los hombres, eso debe quedar claro.

Dejarte crecer el vello de la axila, no, eso no te hace feminista.

Las mujeres casadas o que desean estarlo, también pueden ser feministas.

Si eres transgénero o te identificas con el género femenino, sí, eres bienvenida a la comunidad.

No eres menos feminista si te gusta el rap o el reggaetón.

Garabatear paredes en vías publicas no te hace más feminista.

Las mujeres de Egipto, por ejemplo, que están cubiertas de pies a cabeza, lo hacen por ser una parte de su cultura, Y EL HECHO DE NO ENCUERARSE NO LAS HACE MENOS FEMINISTAS. Todas tenemos raíces diferentes, así como ideologías que debemos respetar. El feminismo comprende la diversidad cultural, el objetivo es que seas respetada estés en donde estés.

No, cambiar el idioma español para hacerlo “inclusivo” no tiene sentido y NO ES PARTE DEL MOVIMIENTO FEMINISTA. El idioma español no está haciendo menos a las mujeres, sería ofensivo si no existieran la terminación femenina, y sí existe. En términos de orientación sexual, es igual, quien se identifique como mujer será “La señorita o la señora”, si se identifican con el género masculino será “el joven o el señor”. Pero por favor, dejen de decir que el idioma español no es inclusivo, no disminuyan su visión a sentirse ofendidas porque para generalizar se dice “los seres humanos”, y no “les seres humanes, humanas y humanos”.

Encuerarte en tu examen profesional simplemente porque tu profesor te preguntó un día anterior si irías en “esas fachas” porque ibas en shorts, NO, NO TE HACE FEMINISTA, TE HACE SONAR MENOS CONGRUENTE. No es ofensivo, es profesional ir a tu examen profesional bien vestido, sean hombres o mujeres.

El feminismo lo han echado a perder con su radicalismo, cayendo en el espectáculo y ridiculez. Debemos entender que la lucha también incluye que haya más mujeres en el mundo de la política, la medicina, los medios de comunicación, la ingeniería, el cine, y solo se puede llegar ahí demostrando nuestras capacidades, nuestra inteligencia y brillante empatía humana. También tenemos que hacer que las mujeres que ahora de algún modo tienen una posición de poder, den prioridad a las faltas que se cometen en contra de su género.

El feminismo es ponerse los guantes, subirse al ring a luchar por lo que uno cree correcto sin importar los golpes que reciba; el feminismo es tener agallas.

En memoria a las grandes feministas que han luchado por darme los beneficios de los que hoy gozo.

Texto por Arte Jiménez

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Autor: Mujereologia

El blog que vino a revolucionar la vida de las mujeres, el guilty pleasure de los hombres.

One thought

  1. Este articulo realmente me ha conmovido, desde que tengo uso de razón me he rehusado a los eventos machistas tanto en mi familia como en la sociedad, desde joven me involucre en actividades sociales que buscaran la equidad entre todos, no solo hombre y mujer, sino también; ricos, pobres, altos, bajos, gordos, flacos…

    Mi mama es la persona más machista que conozco y no la juzgo, pues ella también es una victima del sistema y la sociedad que desde que es una pequeña le han metido en la cabeza que tiene que aguantar todo de un hombre y desafortunadamente muchas veces discuto con ella por esto y trato de aportar en lo que pueda para cambiar esta mentalidad tanto en mi familia como en las jóvenes de mi alrededor, pero lamentablemente la lucha se hace mayor, en mi país en lo que va de año van alrededor de 40 mujeres que son asesinadas y es triste que la sociedad aún siga diciendo que ”ellas se lo buscaron” y esa precisamente es la frase que mas detesto de todas.

    Siempre que recuerdo a las hermanas Mirabal pienso en la gran lucha por la que atravesaron y el terrible fin que tuvieron para que nuestra sociedad se exprese así a estas alturas de juego, nosotras las mujeres no tenemos que luchar solamente con los cambios de nuestro cuerpo que son muchos, sino también con la sociedad y peor aun con nosotras mismas las mujeres.

    Pero eso no sera motivo para desistir en nuestra lucha por la equidad y mejores oportunidades para todos, un fuerte abrazo desde la República Dominicana y felicidades por esta gran pagina que se que cada día ayuda a mas mujeres alrededor del mundo.

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