¿Cerrar puertas o abrirlas?

Qué ingenuos somos los seres humanos, que año tras año festejamos la llegada de uno nuevo.

Como si se tratara de cerrar una puerta para siempre y abrir otra temporal. Como si todo se resumiera en terminar y volver a comenzar, en lugar de seguir. Como si tuviéramos la incesante necesidad de completar ciclos cuando el único ciclo que en realidad poseemos es la propia vida.

Celebremos mejor que despertamos cada día. Que abrimos los ojos y somos afortunados de poder ver el cielo y el suelo. Que somos capaces de correr a toda velocidad porque nuestras piernas nos lo permiten.

Que se nos han otorgado ropas blancas y brillantes, y que está en nosotros mantenerlas limpias o mancharlas, siendo conscientes de que hay manchas que son muy difíciles de limpiar y otras imposibles de borrar.

Que podemos elegir a cada instante las palabras que utilizamos para expresarnos. Y que esas mismas palabras causan como consecuencia inmediata sonrisas alegres o profundas heridas.

Que está al alcance de nuestras manos hacer el bien o dañar. Y que con cada respiro somos responsables de construir o destruir.

Te deseo que seas capaz de crear un presente del que estés orgulloso de llamar pasado, y que logres colocar con mucho cuidado y pasión los ladrillos que formarán tu hermoso mañana.

Que puedas vencer a tus demonios y abrazar tus miedos, y que sepas que es simplemente cuestión de que logres dominar a tu mente.

Pero sobre todo, te deseo que encuentres tu centro y seas feliz. Y que el equilibrio se apodere de cada uno de tus segundos.

Colaboración: Andrea Jaime

Author: Mujereologia

El blog que vino a revolucionar la vida de las mujeres, el guilty pleasure de los hombres.

Deja un comentario