Reflexión de año nuevo.

Es increíble como es el tiempo, como siendo tan exacto y tan preciso, a veces se puede sentir tan incierto y relativo. Es increíble cómo días enteros se pueden sentir como minutos, y como segundos se pueden sentir como toda una vida. 

Hoy se cumple un año más, un año lleno de experiencias, de memorias, de risas y sonrisas y también de lágrimas y fracasos, pero la pregunta real es:

¿Celebramos un año más vivido?, ¿o celebramos la expectativa que tenemos del próximo año por venir?, ¿celebramos los nuevos comienzos?, ¿o los ciclos cerrados?

Creo que la vida se debería de celebrar día a día, porque al final, este momento es lo único que realmente nos pertenece y está en nosotros decidir qué hacer con cada minuto que vivimos HOY. 

No es el tiempo que conforma la vida, sino los instantes y momentos que se viven a través de ella, y está en nosotros saber y querer vivir, no sobrevivir, hacer lo que nos gusta y apasiona en la vida, sobre todo saber escoger a las personas correctas con quienes queremos pasar esos momentos y esas horas que se convierten en instantes y luego en recuerdos.

Al final de cuentas cada segundo, cada minuto, cada hora y cada día de nuestras vidas no va a regresar jamás y tenemos que saber cómo queremos vivir ese segundo que es lo único que tenemos en nuestro poder… Fuera del momento que estamos viviendo en este segundo, nada nos pertenece, nuestro pasado es pasado y no podemos regresar a él; nuestro futuro, aunque esperamos que sean muchos años. La vida es tan impredecible, que es algo que no tenemos en nuestro poder o dominio… No tenemos nada en la vida más que este instante… Ni el dinero, ni la gente, ni las cosas materiales, absolutamente nada. 

Lo único que posee realmente cada ser humano son sus memorias, su momento y a su propio ser, es por eso, que siempre hasta en las peores situaciones hay que buscar ese rayito de luz, que hasta en las peores de las peores nos hace mirar hacia adelante, porque si ese momento fuera el último (esperando que sea en muchos muchos años), saber que en ese último momento tuviste un motivo para sonreír.

Creo que todos merecemos una vida en la que cuando pase el tiempo y los años y seamos viejitos, estemos llenos de buenas memorias; saber que las malas rachas tuvieron su razón de ser y nos ayudaron a crecer y convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos, y las buenas estuvieron llenas de risas y sonrisas y agradecimientos a Dios, y tratar de llegar a esa edad y no arrepentirnos de momentos y segundos mal aprovechados.

Sino, saber que cada segundo, tuvimos el poder y el control sobre nuestras vidas para llenarnos de eso, de vida.

Feliz año, feliz día y feliz vida a todos.

Colaboración de: Shontal Thuashi

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s