¿amor, erotismo?

Como toda obra literaria de Octavio Paz, la “La llama doble” es una verdadera obra de arte. Lo digo, puesto que nunca en mi vida había coincidido con esta versión del amor hasta hace un par de días que finalmente decidí acabar el libro. Octavio como gran literato, escritor y poeta nos hace sumergirnos en un mar de locura, soledad y hermosas palabras que no solo encajan una con la otra, combinan y riman, sino que cargan con un significado demasiado potente que, recalco, me hizo cambiar mi mirada en este tema: el amor.

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La pregunta básica al contestar este ensayo sería ¿qué es el amor?, enserio, ¿qué diablos es el amor? A mis veinte años, podría responder con nombres o recuerdos, quizás instantes o señalar en el calendario un par de meses o a lo mejor escribir versos de páginas de años anteriores o tal vez citar a un poeta famoso o a mi canción favorita… pero verdaderamente después de esta lectura, deduje que el amor es mucho más que eso. Sí, es lo que siento o he sentido. Pero es mucho, mucho más que eso. A lo que me hace pensar que quizás, todavía no he llegado a conocer ese amor puro y de cortesía -amor privilegiado: el que sabe y practica, el que ejerce desde la sensibilidad, el amor puro que hace trascender a las personas- como en el libro se menciona, pero aun el que me llena de fe e intensiones hermosas, pues de eso se trata el amor.

“El amor nace en la mirada” y quizás esa podría ser la primera hipótesis para arrancar este ensayo. En una de mis mayores experiencias en el mundo: el haber conocido a Nick Vujicic recuerdo perfectamente como el dijo a la audiencia, “los ojos son las ventanas del alma”, haciendo referencia de como su esposa lo había elegido, no por su apariencia, sino por su esencia. Y eso, desde mi punto de vista es lo más poderoso del amor.
El amor, a partir de la mirada trasciende, no solo en cuerpo y atracción, sino en alma y es así como si el mundo cambia cuando dos personas se ven y se reconocen, como si todo el mundo hubiera conspirado para que ambas almas se re-encontraran.

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Dentro del libro se hace una analogía genial sobre el amor y la poesía, lo cual desde mi punto de vista es esencial recalcar. La poesía es un testimonio de los sentidos, en donde a partir de versos y musicalidad se refleja una escénica connotativa y profunda, que se debe estudiar o leer con otros ojos, pues es cuestión impalpable. Enrique Krauze menciona en el prólogo “la poesía no se ve con los ojos, sino con a carne y espíritu (…) se escucha la marea del silencio y así se revela otro mundo” y este es el cimiento del lenguaje, pues la poesía hace más que tan solo comunicar y enlazar palabras sino que se mece en un vacío y el significado se congela para justo desafiar al lector. El amor, es una metáfora y es la combinación de este vacío existencial con una profundidad, con uno y con el otro. Que, a partir de la sexualidad -poética corporal- une a los cuerpos y los hace trascender o en procreación o en unión.

La poesía, no solo transcribe historias sino que es el vehículo del sentimiento amoroso, es la “suerte de la novela en verso” según Octavio. Si nos remontamos a los tiempos más remotos -vaya, mi redundancia-, las grandes historias de amor, los mitos o cualquier historia intensa que fue transcrita con el fin de perdurar, encontraremos amores gigantes y grandes fatalidades: pasión, dolor, desesperanza, elecciones, libertad, desafío. Pensemos en la primera pareja: Adan y Eva, solos en el mundo, tentaciones, obligaciones y aun así perduraron, se eligieron.

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Como mencioné, el amor, es fatalidad y uno no puede vivir sin el otro. Los obstáculos son parte de la toma de decisiones y la capacidad de elegir se une con una obligación de luchar. Elegir amar, es elegir fatalidad, es elegir por una cuestión que acaba. Al amar, se sabe que algún día acabará y pensemos en mucho más a futuro que una relación en potencial de ser disfuncional, sino en la muerte. La muerte es la separación, la condena pero también la delgada línea entre la unión eterna de dos almas.
El amor es tiempo (tiempo que se distiende y estira minutos y se alarga como siglos) y es conciencia de muerte y sufrimiento, sin embargo es la elección de comenzar sabiendo que es finito, como le llama Paz: “la muerte es el efecto de gravedad, lo que te saca del mundo es el amor y la muerte de pone los pies en la tierra”
Y es eso, lo más interesante de todo, es eso, el verdadero poder intrínseco de esta cuestión: el amor trasciende y comunica con las fuerzas más vastas y ocultas del planeta no solo para unir dos cuerpos que se atraen y desean, sino dos almas, dos fuerzas con vida interior que “tienen el poder de conocerse a si mismo y al otro en tiempo, necesidad ineludible y inalcanzable”

Retomando el tema de las almas, como fiel seguidora del judaísmo, para mí el alma lo es todo; es esa pizca que D-s me cedió para poder vivir y crecer (en un sentido más profundo que lo literal) y de cierto punto Paz hace una reflexión sobre el tema: “el amor nace de aquella atracción involuntaria que el albedrío transforma en una unión involuntaria”, la atracción, las pasiones, el deseo, la necesidad de “estar” con alguien, reside en la parte más animal y orgánica del ser humano. Sí, la atracción: ennoblece al cuerpo, le quita las limitaciones y le abre puertas a un mundo de satisfacción. Es necesaria y básica en el humano, sin embargo sin alma el amor es puro erotismo.
El alma es aquella que transforma el objeto deseante en algo más; en continuidad, en ansia de completud, la que se encarga de buscar la hermosura profunda, la que busca la posesión de lo mejor para el otro y no solo de encuentro entre materia. En el alma se fecundan los sentimientos y es en donde reside el amor cortes, las virtudes y la veneración de lo bello.

Claro, el amor, la sexualidad y el erotismo van de la mano, si una de las tres desencaja, la relación fallará y no es gran ciencia. La sexualidad es la pasión y el descubrimiento de la pareja, generando reciprocidad y encuentros que hacen infinito al humano por unos momentos. El erotismo es la atracción, la elección (básica) y el deseo (con lo que comienza toda relación), es la aceptación que comienza en los sentidos y el amor es “el ascenso a la hermosura (…) es la búsqueda de la hermosura absoluta” citando a Paz “es el sentimiento oceánico que hace sentirse envuelto por la existencia el entusiasmo de la totalidad”

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La literatura y la poesía relatan no solo estas historias magnificas de amor que inspiran y elevan, estas relatan también los cambios en la sociedad: preparando y profetizando los cambios futuros.El amor ha trascendido gracias a su facultad de evolucionar y cambiar. Pensemos, posterior a la primera guerra mundial se cambiaron y trasformaron los ordenes de existencia generando libertad de costumbres. Las mujeres se suben la falda, enseñan sus cuerpos. Las revoluciones artísticas, las revoluciones de la mente y los sentidos, la rebelión de la vanguardia estética con el surrealismo, la rebelión de términos como la moral y la religión, la independencia de la mujer, los métodos anticonceptivos, el dominio de creencias y valores, la liberación del cuerpo…. tan solo unos movimientos que revolucionaron y sentaron bases para estas eras pero cambiaron los estándares de vida, de qué es ser mujer o hombre, de qué es estar en una relación… no solo se rompen paradigmas religiosos políticos o económicos, sino que con esto se terminan con las “recetas mágicas” para encontrar el amor y vivir felizmente.
Los tiempos tan rápidamente cambiantes no solo trajeron consigo mismo esto mencionado, sino que también generaron mayor libertad sexual, diferentes pensamientos y teorías, diferentes concepciones de amor, vida en pareja y establecimiento de la sexualidad. También, se corrompió trivalizando la pornografía, desnudistas y las formas de vida sin restricciones. Cambiaron los códigos sociales, la publicidad (mayor contenido sexual) y con ello la idea del amor: relaciones casuales, amor sin compromisos y un sin fin de términos que no se quieren ver involucrados en sellos, firmas o estatus, pues la vida ya es liberal y si no te gusta existe ya una capacidad de desecho facilísima.
Claro, también se generan controversias entre las morales permisivas y las prohibiciones religiosas, se trastornan los códigos, tradiciones y estándares sociales y aun así, es parte de la evolución y es inminente. Pues al final del día, estos movimientos nacen de la libertad y sin esta, no hay persona.

En conclusión, el amor es deseo, es elección, tiempo, historia, es transformador, es una facultad que te eleva y te pone los pies en la tierra. Es fatalidad, es un final y aun así, es lo más hermoso que le puede suceder al alma y al cuerpo, es la capacidad de ser infinito, de crecer y engendrar, es una virtud y es aceptación. Es sexualidad y erotismo, dobles llamas de pasión y fuego, sensibilidad e ilusión. Nostalgias en paraíso, cuerpo y alma, pensamiento y sentimientos fugaces y otros duraderos.

“El verdadero amor no niega al mundo ni al cuerpo. Tampoco aspira a otro ni se ve como un tránsito hacia una eternidad más allá del cambio del cuerpo. El amor es amor no a este mundo sino de este mundo (…) está atado a la tierra por la fuerza de gravedad del cuerpo que es placer y muerte” Octavio Paz.

Es la aceptación que, a pesar encontrar dificultades en coincidir con mentes individuales y distintas, se sacrifica y compromete, se entrega sin restricciones. El amor es el acto recíproco, es la posesión y la sumisión, es el riesgo y la escapatoria. Es un camino, un asenso y a veces descenso, que viene en diferentes tallas idiomas y formas. Es páginas, canciones, fotografías y recuerdos, son leyendas, mitos y realidades. El amor es conocer el corazón del otro, es conocer la realidad oculta. Es querer hacerlo, es decidir hacerlo.
El amor es útil, pertenece a tiempos y lugares, es la aspiración psíquica y sexual, es el sentimiento creador y subversivo de sociedades y reglas. El amor cambia y eso no hace que deje de ser amor. Murasaki bien lo dice “el amor es un destino impuesto desde el pasado”

 

Bibliografía
Octavio Paz. (1993). La llama doble. México DF: Seix Barral.

BTW, gracias internet por tus grandiosas fotos en blanco y negro que colorean mis textos.

Texto: Sofia Salame Chacra, se prohibe cualquier distribución de este. Jajaja, no. ES NETA, me costó bastante sacarme el diez y te confió a ti fiel lector…. que no hagas babosadas.. ahora, sígueme en mi social media:

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Author: Mujereologia

El blog que vino a revolucionar la vida de las mujeres, el guilty pleasure de los hombres.

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