Confesión de un cobarde corazón.

Lo quería dejar…

Lo quería apartar, el amor se me había salido de las manos.

Lo quería olvidar porque desde que lo vi no puedo dormir, a este trastorno se le llama insomnio pero en mí era más que eso… yo le llamaba amor.

Lo sabía porque si dormía soñaba con usted y si despertaba pensaba en usted, de cualquier modo ya había perdido.

Lo quería dejar, tenía miedo de fallar como los demás.

Le tenía pavor a lo desconocido… lo quería dejar, principalmente porque todo sucedió diferente.

Quería dejarlo ir porque me hizo entender que el amor no surge con el tiempo, éste sucede de manera instantánea.

Lo quería alejar; mi corazón no se quería enamorar, no quería sufrir.

Quería dejarlo ir porque tenía miedo.

Lo quería dejar… pero mi corazón es muy cobarde y no quiere dejar de latir.

Lo quería olvidar porque lo amaba en todo momento, incluso cuando lo odiaba.

Lo quería aislar hasta que me di cuenta que no era necesario buscar el sufrimiento.

Lo admito tenía miedo de amar…

Pero no sólo de amar, tenía miedo de amarlo a usted.

Estaba segura; lo quería dejar, pero sucede que soy feliz entre la comisura de sus labios.

Y que el amor tarde o temprano te alcanza, por más que huyas de él.

Lo quería dejar hasta que me di cuenta que no.

Que ya no quiero más excusas para contar lo bonita que es la vida ni lo hermoso que es el amor…

Que no quiero morir de miedo ante la ruptura de un corazón que late por usted.

Que ahora quiero escribir una historia a su lado, un relato con nuestros mejores versos

Quiero demostrarle que lo amo.

Que lo puedo abrazar más fuerte de lo que abrazo a mis miedos.

Que sonrío únicamente cuando usted menciona mi nombre.

Que mi corazón se acelera cuando me mira, cuando me besa o cuando me invade su recuerdo.

Ahora sí sé lo que quiero, lo que desde siempre quise.

Pero que mis ojos no dejaban ver.

Quiero dejar caer mis ilusiones porque ahora sé que está ahí para recogerlas.

Quiero que el sentimiento invada cada parte de mi ser, porque así es el amor.

Lo siente por todo el cuerpo, en sus manos, en su corazón, en su estómago… en la piel.

Y fluye a través de usted como un río en una tormenta, llenándote y vaciándote.

Quiero que sepa que de nuestros besos el primero es mi favorito… que con ese aprendí a amar.

Que se dé cuenta que su risa me hace libre, que su voz me quita la soledad que emerge en mi cada noche que lo extraño.

Que nada sé del amor pero estoy dispuesta a reinventarlo con usted.

Que no puedo prometer amar por siempre, pero que puedo intentarlo a diario.

Que no sé cómo terminará este sueño… sólo sé que comienza cuando lo veo.

Que hoy comenzamos la historia más bonita y no corazón, ya no tengo miedo.

Por: Jessica Correa

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Autor: Mujereologia

El blog que vino a revolucionar la vida de las mujeres, el guilty pleasure de los hombres.

2 thoughts

  1. Y como hacer cuando uno ya esta casado cuando ama a su familia y ese esposo (a) es casi perfecto pero no sientes todo eso por él si no por una tercera persona q estuvo hace tiempo atras y la vida los vuelve a juntar ,peor aun cuando esa tercera persona es el padre o madre de tu primer hijo ?

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