Aquello a lo que renunciamos cuando tomamos una decisión.

¿Alguna vez te ha pasado por la mente el número de personas que estás dejando ir por el hecho de quedarte con tu pareja actual?

Lo sé, es cruel pensar en eso, pero démosle una oportunidad y preguntémonos ¿qué nos asegura que elegimos bien al estar en esa relación?

No podemos volver atrás es por eso que es tan difícil tomar una decisión…

Porque esta tiene que ser la correcta.

Sin embargo no puedo evitar pensar en que siempre está la alternativa de no decidir y cuando pasa eso, todas las opciones siguen siendo posibles.

Contigo me dejé de mover, me quedé estática a la espera de un amor que nunca llegó.

Pero ¿seguir sin ti? Irme a otro lugar no era opción, no cuando jamás encontraría con nadie más lo que tú y yo presumíamos en silencio.

¿Será que la mejor decisión es no tomar ninguna?, es exactamente lo que en ajedrez se le llama Zugzwang: cuando en tu movida, la mejor opción es dejar de moverte.

Algo así pasó con nosotros dos, pero tardé mucho en entender que si dejaba de moverme iba a caer…

Lo que pasa es que cuando tienes un tema así de arraigado a la mente  es inevitable relacionar todo lo que ves con eso, fue lo que pasó en mi clase de costos, cuando por fin entendí lo que tú significabas en mi vida; te explico:

“El coste de oportunidad es el valor de la mejor opción no realizada. Aquello a lo que renunciamos cuando tomamos una decisión

Tú me hablabas de éste coste haciendo referencia al resto de personas en el bar con los que podríamos estar ligando, y a los que ni tú ni yo estábamos haciendo caso, porque habíamos decidido que la mejor opción éramos nosotros. Hubo muchas noches que siguieron a aquella en la que por mucho que valiese la mejor opción no realizada nos parecía poco alado de lo que valía la opción de estar juntos tú y yo.

Sabíamos que no eso no iba a nada, y es por eso que me preguntaste si sabía lo que significaban los costes de oportunidad, porque sabíamos que estábamos dejando pasar oportunidades por empeñarnos en algo que a todas luces iba a acabar en fracaso. Por algo que no iba a funcionar nos cerrábamos a opciones mucho mejores, pero nos daba igual. Pensábamos que lo bien que lo pasábamos juntos, aunque sólo fuera una noche, nos merecía la pena.

Pensábamos que bailar nuestras canciones y que me cantaras al oído las letras era algo sólo nuestro, y a mí me hacías creer que eso que me decías era verdad. Pensábamos que la complicidad y la confianza que tú y yo llegamos a tener no la tenía cualquiera, y eso nos hacía especiales. Pensábamos que el hecho de que pudieran pasar meses sin vernos y a los cinco minutos de estar juntos pareciese que nunca nos habíamos separado tenía que ser algo especial. Pensábamos en definitiva que no había nadie que encajase mejor que tú y yo juntos, y eso, eso fue nuestro gran error.

Me hizo falta que una tercera persona apareciese para darme cuenta de lo que estaba dejando pasar, de lo que me costaba esas noches contigo que se acababan cuando me iba a casa, esperando al principio ese mensaje que más tarde aprendí que nunca llegaría. Me hizo falta que una noche contigo me hiciera sentirme mal y sentir miedo por poder perder a la otra persona, que estaba conociendo, para darme cuenta de las oportunidades que estaba perdiendo malgastando el tiempo contigo. Me hizo falta que alguien me encontrara y luchara por mi como nunca habían hecho, para darme cuenta del coste de oportunidad que me estabas suponiendo.

Tengo que reconocer, que aunque nuestra historia no fue ni mucho menos perfecta de nuestros errores saqué muchísimas enseñanzas, como la de los costes de oportunidad que ahora que estoy en una situación parecida no puedo sacarme de la cabeza.

Y después de haber pensado tanto en esto, me pongo a darle vueltas, y no sé si está bien o mal pensar en lo que estás dejando pasar cuando decides estar con alguien. No sé si deberíamos de simplemente estar ciegos por esa persona y ni siquiera plantearnos que hay alrededor. Quizás es muy frio y calculador eso de pensar en los costes de oportunidad…

Pero lo que sí sé es que las oportunidades están ahí y no vuelven. Que si las dejas pasar desaparecerán, y que tenemos una vida y hay que vivirla, así que lo que no puedo hacer es pensar en quién no se lo merece, y dejar pasar oportunidades cuyo coste es mucho mayor que la opción que no me deja verlas.”

Via: Lo que ellos no saben

Adaptación: Jessica Correa

Anuncios

Autor: Mujereologia

El blog que vino a revolucionar la vida de las mujeres, el guilty pleasure de los hombres.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s